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Dos vagonetas se detienen en una plazuela ubicada en la calle Guatemala, a unos pasos del segundo anillo de la ciudad de Santa Cruz. Del interior salen dos hombres que comienzan a sacar unos bultos llenos de verduras: papas, cebollas, choclos, tomates y zanahorias, que son lanzados sobre el piso, así improvisan un mercado en medio de la calle. 

De los vehículos salen cuatro mujeres con mandiles, todas usan barbijos. Casi al instante, aparecen personas con bolsones en busca de alimentos básicos para subsistir el periodo de cuarentena, en ese momento comienza una puja verbal a la que todos llamamos regateo. “! Muy caro, casera, Bs 9 el kilo de tomate¡”, dice una mujer, “Así está llegando”, le responde la ‘casera’.

A unas cuadras de donde se asentó esta pequeña caravana de comerciantes, en la avenida Cañoto, un supermercado ofertaba ese tomate a Bs 7,90 el kilo. “Está más barato que los mercados y que en los camioncitos que llegan a los barrios”, comentaba una ama de casa, que escogió y tocó cada uno de los tomates que hizo pesar en la balanza electrónica.

El precio del tomate en un supermercado es más barato que en una mercado móvil

Mientras esto pasaba, la gente que se acercó a la pequeña comitiva se seguía quejando. Esta vez por el precio de la cebolla, que las mujeres vendían hasta en Bs 6 la libra, y que antes se compraba en Bs 3. 

Una ama de casa que llegó en busca de pimentón realizó un reclamo aireado, “está chiquitingo”, exclamó por el reducido tamaño del vegetal que se vendía en Bs 5 las tres unidades. Mientras otra devolvía un brócoli que tenía mal olor: “Esto es una cochinera, señora”, increpó.

A unos pasos, en la otra vagoneta una mujer reclamaba por el precio del kilo de zapallo que se encontra en Bs 5, mientras que en el supermercado se lo vende en Bs 4 el kilo y 300 gramos.

La respuesta de las caseras fue la misma en todas las quejas. “Así está llegando”.

Mientras tanto, en el supermercado cercano a esta zona los productos como la cebolla y el pimentón se vendían casi al mismo precio que los del mercado móvil, pero en mejor estado.

Ante esta situación, Iver Miranda, presidente de la Asociación de Productores de Hortalizas y Frutas (Asohfrut), desmintió la versión de las “caseras móviles”. El productor señaló que la cuarentena afectó la demanda de frutas y verduras porque la gente ya no llega de forma regular a los mercados. 

Esto hizo que productos como el tomate se venda hasta en Bs 12 la caja en los mercados mayoristas, y que luego sea revendido entre Bs 8 y Bs 10.

“Los intermediarios están especulando, por ejemplo, vendiendo dos kilos de tomate ya están pagando y ganando por la caja que compran”, denunció Miranda.

Dijo que lo mismo pasa con otros productos como la papa. El precio cayó de Bs 40 a Bs 12 la arroba. Sin embargo, en los mercados móviles, o camiones que llegan a los barrios, el producto se vende de a seis libras del tubérculo a Bs 12.

“Tiene que haber un mayor control de la Alcaldía. Los únicos que están ganando son los intermediarios”, reclamó.

Se llamó a la Alcaldía Municipal para saber si se está realizando un control en los precios de los productos de los mercados móviles, pero no se pudo obtener una respuesta.

Mientras tanto, los 'mercados móviles' siguen recorriendo los distritos, vendiendo productos en medio de quejas, porque no todos los bolsillos pueden cubrir el precio que ellos piden.

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