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Guabirá está de cumpleaños este martes 14 de abril. Recuerda 58 años de un largo caminar en el fútbol cruceño y nacional. Nace gracias al impulso de un grupo de trabajadores del Ingenio, específicamente de la sección Maestranza, nombre que en principio acogió para jugar torneos internos y que lo llevó a realizar giras nacionales con gran trascendencia en la década de los años 50.

Quemó etapas como todos los clubes que participaron de los campeonatos de la Asociación Cruceña de Fútbol. Su primer presidente fue don Sixto Hurtado, directivo de ilustre apellido en Montero, capital norteña cuyos hinchas celebraron cuando en 1965 logró ascender a la Primera A de la ACF.

A partir de ahí, los rojos, por el color que los identificó, se hicieron sentir en el fútbol cruceño. En 1975 acompañaron a la Bélgica, campeón de la temporada asociacionista en 1974, en la Copa Simón Bolívar. Fue su gran año porque consiguieron su primer título nacional, que en 1976 lo hizo disputar por primera vez la Copa Libertadores. En ese equipos destacó un plantel del que sobresalieron figuras como Griseldo Cobo, Horacio Awad, Wálter Pinini, Adolfo Rocabado, Germán Parada, Porfirio 'Tamayá' Jiménez e Ignacio Quevedo.

En 1977 fue uno de los fundadores de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano (LFPB) y desde ese tiempo gran animador de los campeonatos, aunque con dolorosos momentos por sus continuos descensos y ascensos.

En 1995 estuvo  cerca de un nuevo título. En una reñida final perdió la corona del campeonato contra San José de Oruro. Su premio fue volver al contexto internacional al representar al país en Copa Libertadores.

En ese entonces, el presidente del club era Rafael Paz que dirigió la entidad azucarera entre 1991 al 2002. Fue su primer ciclo, pues hoy nuevamente está al frente de la 'Furia Roja', cuya segunda etapa la inició en el 2012, dos años después de que el equipo retornara al seno del fútbol profesional.

Con Paz en el mando, Guabirá jugó dos años seguido la Copa Sudamericana (2018 y 2019), que ha sido considerado por los hinchas como un gran paso y una alegría tremenda después de 22 años sin logros deportivos.

Lo institucional

El club Guabirá se ha reforzado institucionalmente desde diciembre de 2018, cuando estrenó su sede deportiva, que se ubica cuatro kilómetros antes de llegar a Montero.  Es una infraestructura de dos hectáreas con dos canchas (una reglamentaria y otra de fútbol siete) con su respectivo sistema de riego. Además, cuenta con vestuarios con baños, sauna, sala médica, dormitorios, sala de utilería, lavandería y duchas.

También cuenta con 2,3 hectáreas en lado sur de Montero y según Rafael Paz hace poco la Alcaldía les cedió 4,7 hectáreas al lado de la nueva terminal, que está cinco kilómetros antes de llegar a la capital norteña.

“No podemos celebrar porque todos estamos acatando las normas de nuestras autoridades por la cuarentena, pero lo importante es que tenemos una institución consolidada, saneada económicamente, con un equipo cuyo promedio de edad es de aproximadamente 22 años, ya que entre 2019 y el presente año subimos a 12 juveniles que son de nuestra cantera. Seguiremos por esta senda; nuestro objetivo es que el club siga creciendo para ofrecerles más beneficios a los socios”, sostuvo Paz.