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Henry Borda Borda, de 55 años de edad, tomó la extrema medida de crucificarse a los pies de una planta de totaí en la plaza principal de Puerto Suárez, pidiendo que la justicia aplique la ley en el caso de la violación de su hija.

Según afirma Henry Borda, los autores de la violación fueron ayoreos los que cometieron el abuso y le robaron todas sus pertenencias la madrugada del 2 de enero.

“He tomado esta extrema medida por la injusticia que hay”, dijo colgado de una cruz bajo un árbol en la plaza principal.

“Los ayoreos violaron en mi casa a mi hija, delante de mi nieta, amenazándola que si no se dejaba también la iban a violar a mi nieta, mientras tanto los otros me vaciaron toda mi casa”, indicó Borda.

Las autoridades no atendieron su denuncia y por eso después de peregrinar 14 días, la determinación de este padre generó la reacción de los pobladores y representantes de organizaciones civiles por un tipo de delito que se repite en Puerto Suárez.

Este jueves al mediodía comenzaron las manifestaciones de apoyo por parte de varios sectores, que llegaron hasta las dependencias policiales para exigir que se actúe contra estos actos delincuenciales.