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Yamaha Motor Europe ha anunciado esta semana la vuelta a la actividad en la fábrica de motores Minarelli (Calderara di Reno, Italia) y en la planta de ensamblaje de MBK Industrie (Saint Quentin, Francia), sumándose así a la desescalada y regresando así a la normalidad tras varias semanas de inactividad.

La producción de ambas instalaciones, empleadas por Yamaha en algunos de sus modelos, se suspendió el 16 de marzo para garantizar la seguridad de los trabajadores, antes del cierre obligatorio impuesto en ambos países para combatir la propagación del coronavirus, señala el soymotero.net

La reanudación de la producción se ha planteado en dos fases, con la primera activada el pasado mes de abril y la segunda vigente desde el 4 de mayo. En conformidad con las restricciones en cada país, en la fase inicial se incorporaron al trabajo algunos empleados autorizados, manteniendo el distanciamiento social junto a un programa específico de medidas de seguridad COVID-19. La segunda fase se ha caracterizado por un retorno progresivo de las operaciones de fabricación del producto final en ambas instalaciones, donde las prácticas de trabajo se han adaptado convenientemente para salvaguardar la salud y el bienestar de los trabajadores.

Según Eric de Seynes (presidente y CEO de Yamaha Motor Europe): "La reapertura de las plantas de producción de motocicletas scooters y motores que tenemos en Europa es una noticia positiva dentro de un período muy complicado que estamos experimentando. Ha sido posible gracias a la cooperación con todas las partes involucradas, lo que sinceramente quiero agradecer, y sucederá asegurando todos los estándares de seguridad para nuestros empleados. También representa un hito clave para respaldar con nuevos productos nuestra red de distribuidores que durante las próximas semanas reiniciará las operaciones en todos los países involucrados en el bloqueo como Italia, Francia y España", sostuvo.