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Cuatro amigos bromean en las afueras de una fábrica. Todos ríen y se molestan entre sí. El humor es una válvula de escape para estos hombres que buscan trabajo y no lo encuentran. “No hay mucho que hacer, solo queda esperar. Aunque sea 30 pesos vamos a hacer”, dice José Luis Valdés, un joven de 25 años, que es el más bromista del grupo.

Si bien las actividades se restablecieron en el Parque Industrial de Santa Cruz, las fábricas empezaron a trabajar a un ritmo lento y requieren de poca mano de obra eventual.

Este andar cansino lo sufre José Luis y sus amigos, que después de un mes y medio llegaron a una fábrica de bebidas. Todos se ganan la vida cargando paquetes y fardos de gaseosas en camiones que transportan el producto.

Pero la faena luce poco alentadora. Solo un camión grande llegó hasta la factoría. Los estibadores ganan hasta Bs 200 por hacer este trabajo. Si los cargadores son dos, el pago se divide en partes iguales. Si son más, pasa lo mismo.

Ahora llegó un camión y los cuatro nos vamos a hacer unos Bs 50. Ya es algo”, dijo José Luis, mientras continúa bromeando.

Si bien él y sus amigos salvarán el día, no pasa lo mismo con Marco Antonio. Este joven de 21 años recorrió las diferentes industrias en busca de trabajo. En todos los lugares donde preguntó, la respuesta fue la misma: “No estamos contratando a nadie”.

Antes, ya había trabajado en una fábrica de plásticos. Fue despedido después de 11 meses. Ahora la emergencia sanitaria lo encontró sin empleo y con su bicicleta como su única posesión material.

Pero es optimista, “ojalá pase esto de forma rápida”, señaló.


Organización

Jorge Cwirko, presidente de la Asociación de Empresarios del Parque Industrial, informó que las 370 empresas asentadas en esa área abrieron sus puertas. Eso sí, admitió que la mayoría comenzó a trabajar a un 30% de su capacidad instalada.

En este contexto, explicó que algunas compañías tienen líneas de producción que van de menor a mayor velocidad.

Calificó de bueno el retorno de las operaciones, aunque no todas las fábricas abrieron al 100%.

“Cuesta que arranquen, porque algunas líneas de producción demoran. Tardan en calentar las máquinas, pero el trabajo se normalizará”, aseguró.

A la hora de evaluar el retorno a la nueva normalidad sostuvo que fue bueno. “Creíamos que iba a ser difícil el arranque, pero salió mejor de lo que esperamos”, sostuvo.

Aclaró que las jornadas mejorarán a medida que llegue mercadería, materia prima y equipos de las diferentes industrias que permanecen en la Aduana.

El industrial explicó que de forma directa las fábricas asentadas en la zona generan 7.000 fuentes de trabajo de forma directa y más de 25.000 de forma indirecta.

Pese al contexto adverso que vive el país, por la presencia del coronavirus, Cwirko, aseguró que a medida que las industrias instalen por completo sus líneas de producción demandarán mucha más mano de obra.