Escucha esta nota aquí

Este año Mazda celebra nada menos que un siglo de historia y al portal autocasion.com le ha parecido la excusa perfecta para dar un repaso a cinco de sus modelos más importantes.

Aunque ha pasado por varias manos y tenido diferentes socios, la marca nipona ha tenido la suerte de poder conservar su estilo único y la libertad de hacer lo que su instinto le ha dictado. Gracias a esto es una de las marcas con un legado más original, como se puede apreciar en los siguientes vehículos.  

Mazda MX-5: eterna juventud

Mazda le echó valor al resucitar el concepto de roadster del Lotus Elan. Un auto pequeño, ligero con una conducción muy alegre, el Mazda MX-5 se convirtió en un éxito desde el primer minuto y dejó claro que lo esencial no pasa de moda.

Desde entonces hasta ahora han pasado más de 30 años y el MX-5 se ha convertido en el descapotable más vendido de todos los tiempos, y no es de extrañar. Si lo pruebas, lo quieres.

Mazda RX7: la máquina del drifting


Con su motor rotativo turbo, su ligera carrocería y su agilidad, el último Mazda RX-7 fue un verdadero deportivo y en la actualidad es venerado como una de las mejores bases para las competiciones de drifting (derrape).

Mad Mike, uno de los pilotos más afamados de ese mundo que cada vez tiene más seguidores, tiene infinidad de vídeos haciendo malabarismos con su RX-7 modificado.

Mazda RX8: revolucionario


El sucesor del RX-7 perdió parte de su deportividad al desprenderse de la sobrealimentación y añadir dos puertas a su preciosa silueta, pero se convirtió en uno de los coupés más originales de todos los tiempos. Motor rotativo de hasta 231 CV y cuatro auténticas plazas en una silueta sport que enamora y que está repleta de guiños a sus rotores wankel, una combinación muy singular.

Sus puertas traseras de apertura a contramarcha supusieron todo un reto para sus ingenieros y fueron todo un acierto que fue copiado por varios fabricantes posteriormente.

Mazda6 MPS: discreto y rotundo


Que no engañe su discreta apariencia. El Mazda6 MPS es un ejemplo perfecto de Sleeper car, un auténtico lobo con piel de cordero. Su chasis ofrecía un dinamismo excelente y una conducción más eficaz de lo que uno se espera al ver este modelo. Bajo el capó delantero hay un robusto motor de 4 cilindros sobrealimentado que entregaba 260 CV que hacían que fuese capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en solo 6,6 segundos.

Su sistema de tracción permitía aprovechar toda la potencia sin pérdidas de motricidad y garantizaba una excelente eficacia incluso cuando las condiciones climatológicas no eran las ideales.

Mazda CX-7: ¿volverá?


El Mazda CX-7 llegó en 2010 al mercado con un estilo que evocaba desde ciertos ángulos las formas del precioso RX-8, sobre todo en el capó y los pasos de rueda delanteros. Este estilo con matices deportivos se integraba perfectamente en un SUV medio/grande que contaba con un extenso equipamiento, un interior muy cuidado y mecánicas de buenas prestaciones.

Muchos clientes echan de menos en la gama actual de Mazda un modelo por encima del CX-5.