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En el marco del convenio de cooperación institucional “Unidos por el Campo”, la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) se comprometió a apoyar en la producción de alimentos en las comunidades originarias, a través de la Confederación Indígena del Oriente Boliviano (Cidob).

Para ello, el sector productivo se compromete a unir esfuerzos para la producción agrícola, dar prosperidad usando la agropecuaria sustentable, garantizar la seguridad alimentaria y compartir saberes y conocimientos ancestrales, además de transferir tecnología e innovación amigable con el medioambiente y la protección de los bosques.

“En un análisis que se ha hecho para las comunidades, se elaboró una agenda conjunta, buscando los mejores días para las familias de los pueblos indígenas. Elaborar una agenda significa un trabajo que debemos hacer de forma conjunta para buscar el desarrollo y ser la fuerza de la producción en el país y garantizar la seguridad alimentaria. Es decir, producir dentro de los territorios indígenas”, manifestó el presidente de la Cidob, Gregorio Quetty.

A su vez, Reinaldo Díaz, presidente de la CAO, dijo estar satisfecho por el acuerdo firmado para trabajar por el desarrollo de las comunidades indígenas.

“Realizaremos acciones que lleven a mejorar un nivel de vida. Hay complementariedad entre nosotros. A ellos les falta acceso a la tecnología y en eso es lo que vamos a trabajar. Es el momento de trabajar unidos para salir de esta situación que está golpeando al mundo y nuestro sector ofrece al país, potencialidades para enfrentar la crisis económica que se avecina”, sostuvo Díaz, luego de la firma del convenio, llevado a cabo en la Casa Grande de los Pueblos Indígenas, en las instalaciones de la Cidob en Santa Cruz.

Transferencia tecnológica

El documento firmado por Quetty y Díaz, señala en uno de sus puntos sobre “transferencia tecnológica”, que una de las principales herramientas para la transformación será compartir saberes, conocimientos ancestrales, transferencia tecnológica y la innovación amigable con el medioambiente y la colaboración para la protección de los bosques.

“Unidos buscaremos técnicas modernas y nuevas prácticas para evitar el uso del fuego en el campo y coordinaremos acciones para construir un sistema conjunto de respuesta rápida y acción inmediata a los incendios forestales”, expresa.

Además, se rubrica el compromiso de construir alianzas institucionales para que jóvenes emprendedores participen en centros de innovación, orientados a la modernización tecnológica. Y se impulsarán convenios con instituciones o entidades internacionales que puedan transferir tecnología a Bolivia.

Estado de alerta

En un comunicado público dado a conocer el lunes, la denominada Cidob Orgánica, que nació luego de la división del organismo indígena de tierras bajas, que fue impulsado por el Gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS), se declaró en estado de alerta y desconoció la firma del convenio de la Cidob y la CAO.

“La Cidob del exgobierno del MAS, a la cabeza de Pedro Bare y que hoy está a la cabeza de Gregorio Alexander Quetty Medina, ha suscrito una alianza de cultivo de semilla transgénica con la CAO, con el objetivo de destruir los bosques de los territorios indígenas ancestrales, sin consultar a las bases”, denunciaron.

Rechazo a la denuncia

En respuesta, Gregorio Quetty aseguró que el convenio marco firmado con la CAO, no menciona a los productos transgénicos, por lo que rechazó la denuncia.

“El convenio busca elaborar una agenda conjunta para el desarrollo de las comunidades indígenas. Ese es el espíritu del convenio. No hablamos del uso de transgénicos”, aseguró, en contacto con EL DEBER.

Respecto a su afinidad con el MAS, Quetty señaló que su presidencia representa a 34 naciones y 13 regionales que tienen oficinas en siete departamentos del país. “Solo hay una Cidob que encabeza mi persona. Nosotros no dependemos a ningún partido político. Tenemos nuestra propia estructura orgánica departamental y nacional”, expresó el dirigente indígena.