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Los empresarios cinematográficos nacionales, los productores de audiovisuales, junto a una veintena de representantes de movimientos y fundaciones relacionadas con el séptimo arte, convocados por la Agencia del Desarrollo del Cine y Audiovisual Boliviano (Adecine), expresaron que están listos para retornar a las actividades de su sector, principalmente a la exhibición de películas en salas públicas.

Expresaron que se declararon en emergencia ante los efectos negativos que ha traído la cuarentena que desde hace dos meses se cumple en Bolivia, por lo que las actividades cinematográficas están totalmente paralizadas, tanto en exhibición como en producción.

El presidente de la Cámara de Empresarios Cinematográficos de Bolivia, Hernán Moreno manifestó que luego de dos meses de inactividad están pasando por momentos muy difíciles, pues tienen diversas obligaciones económicas que enfrentar.

Las entidades que aglutinan al audiovisual y al cine en general se reunieron para presentar al Gobierno, por medio del Ministerio de Cultura y Turismo una norma que les permita reactivar, proteger y fomentar las actividades del sector. Pero, principalmente, piden que siguiendo todos los protocolos de bioseguridad y del distanciamiento social, se reanuden las exhibiciones de películas en las salas comerciales del país.

¿Cómo se adaptarán las salas de cine?

Los empresarios cinematográficos reconocieron que es delicada la situación generada por el coronavirus en todo el país. Sin embargo, explican cómo pueden volver a la proyección de filmes sin poner en riesgo la salud del público.

Manifestaron que las salas comerciales que integran la Cámara Cinematográfica de Bolivia son modernas, amplias, confortables y tienen todos los implementos de seguridad para el espectador. 

Tomando en cuenta que se debe respetar, por el bien de todos, el distanciamiento social, es que proponen que todas las personas que vayan al cine deben tener una separación física entre un metro y medio y dos metros, a su llegada a la sala, para la compra de boletos y alimentos, para el ingreso y al acomodarse en las butacas, que estarán debidamente señaladas para su uso.

El personal que atenderá a los espectadores estará protegido por barbijos y guantes desechables, ofrecerán alcohol en gel y cuidarán que se respeten las normas de bioseguridad implementadas en el lugar. 

Las salas serán limpiadas y desinfectadas, asiento por asiento, antes y después de una exhibición de películas, siguiendo normas internacionales que han recibido de otros países que ya están retomando las actividades, como EEUU, España, Italia y Corea del Sur.

Los empresarios cinematográficos expresaron que están listos para volver a sus actividades, que están bien preparados para ello. 

Solo esperan que las autoridades nacionales indiquen la fecha para empezar la proyección de películas en sus salas. Entre las novedades, se adelantó que los horarios serán diferentes debido a la cuarentena y para evitar aglomeraciones. No habrá exhibición en horarios corridos, esperarán un tiempo prudente para desinfectar las salas.

Los directivos de una empresa de exhibición cinematográfica nacional afirmaron que ellos ya tienen el personal capacitado para empezar a trabajar en tiempos de coronavirus. Los protocolos de bioseguridad están listos para que se activen y las pantallas empiecen a proyectar películas para deleite del público.

Afirmaron que una sala de cine no es igual que un estadio o un auditorio de espectáculos musicales. Su aforo es más pequeño, el espectador estará en asientos intercalados, lo que permite tener un control del mismo.

Nada es para siempre ni hay mal que dure 100 años. Por ello, el cine está listo para volver a las pantallas gigantes, con medidas de bioseguridad contra el coronavirus que ha obligado a recluirse en una cuarentena hogareña.