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El secretario de Salud de la Gobernación, Óscar Urenda, y el director departamental de Salud, Marcelo Ríos, principales autoridades sanitarias del departamento de Santa Cruz, se recuperaron del coronavirus y anunciaron su reincorporación física al trabajo desde el próximo lunes.

Ambas autoridades, ingresaron en cuarentena el 5 de mayo, luego de entrar en contacto con un funcionario del COED y días después los exámenes de laboratorio confirmaron que habían contraído la enfermedad y abandonaron la esfera pública, aunque siguieron trabajando con su personal mediante teleconferencias.

“Ya soy negativo”, dijo Urenda en contacto telefónico con EL DEBER, para explicar que las dos pruebas de PCR no hallaron rastros del virus en su organismo. “Yo he dado negativo y mi equipo, comandado por Marcelo Ríos, también dio negativo. Por lo tanto, todos nos reintegramos al trabajo. El lunes vamos a estar en el puesto del deber”, manifestó el secretario de Salud, quien agregó que la buena noticia la recibió anoche, lo cual puso feliz a toda su familia,

Tratamiento efectivo

Urenda reveló que durante su aislamiento recibió un tratamiento, en el que le medicaron un antirretroviral denominado Kalestra, durante 10 días, además de un fármaco heparina de bajo peso molecular que le colocaron de forma subcutánea durante 12 días.

La heparina es un medicamento que impide o rompe los coágulos de sangre en el organismo. 

Según Urenda, estos remedios se están aplicando en otros pacientes, porque están contemplados en el protocolo del Comité Científico para el tratamiento de enfermos de Covid-19, en los hospitales públicos.

Ríos, contento de volver a la trinchera

El primer resultado negativo de la prueba PCR, realizado al director del Sedes, fue dado a conocer ayer viernes y el segundo, hoy sábado. Inmediatamente, comunicó a su familia y a las personas que trabajan con él en la Gobernación.

Ríos manifestó que él y otros funcionarios que dieron positivo para Covid-19, respetaron religiosamente el aislamiento. En su caso, dijo que solo salió una vez al hospital de la Pampa de la Isla, donde se hizo una valoración médica: Un examen de sangre y una placa de tórax para descartar el problema pulmonar. Todo salió bien.

El jefe del Sedes indicó que durante el desarrollo de la enfermedad solo experimentó dolores de cabeza y la mayor parte de la cuarentena la pasó asintomático, por lo que no hizo falta un tratamiento farmacológico especial. 

La autoridad, señaló que se empeñó en mantener una buena nutrición e hidratación y, cuando tuvo dolores de cabeza, tomó ibuprofeno, ketorol y nada más.

Ríos afirmó que, por su condición de autoridad de salud, supo sobrellevar la enfermedad, pero admite que cuando se enteró de que era positivo sufrió una carga emocional fuerte. 

“Siempre estuve con la fe puesta en Dios, la fuerza de la familia es algo que ayudó muchísimo, de las amistades y de los colegas, que me dieron ánimos. Cuando recibí el positivo, fue un momento de mucha carga emocional. A mí me cuesta mucho expresar el tema emocional, porque la gestión pública y los problemas, han ido generándome una especie de barreras, de mecanismo de contención emocional que son necesarios para mantenerme fuerte, pero no puedo negarlo que los primeros días estaba en casa muy preocupado”, declaró Ríos.

El director del Sedes no dejó de trabajar. Lo hizo desde su domicilio de manera intensa, manteniendo reuniones programadas mediante videollamadas con los secretarios de la Gobernación, con el gabinete, con el COED, con el Comité Científico y el Colegio Médico.

“El lunes, vamos a estar otra vez con el doctor Urenda en la línea de fuego; en la trinchera, pero ya con otra perspectiva, porque es distinto haber vivido esta etapa”, indicó Ríos.

Con la vuelta de Urenda y de Ríos, se recompone la parte ejecutiva del servicio de salud de la Gobernación: El Sedes, que se vio diezmado con el contagio de varios de sus miembros.