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Wálter Yaipén jamás se imaginó que al poner en el buscador de Google su nombre junto a la palabra Bolivia aparecerían titulares en los que se lee estafa, detención, multa y corrupción. Los sitios que antes hablaban de premios, estrenos musicales y giras cambiaron la semana pasada, cuando el artista peruano y director de la orquesta Hermanos Yaipén permaneció detenido durante tres días en La Paz por una denuncia de presunta estafa y canceló $us 30.000 a la parte acusadora para recuperar la libertad y regresar a su país.

Desde Lima, donde se reunió con su familia luego del calvario que vivió en nuestro país, Yaipén conversó con Sociales&Escenas, aún resentido con la justicia boliviana, pero con el cariño intacto por sus seguidores nacionales, que han servido de anfitriones en los 15 años de trayectoria de la agrupación de música tropical.

El músico aprovechó una pausa entre una entrevista con una radio limeña y otra en un programa de televisión, en ambos casos para dar su versión de la supuesta estafa por incumplir su presentación en un festival de cumbia en 2013 en La Paz, para también dirigirse a los bolivianos. Según contó, la demandante incumplió los tiempos establecidos para el pago, no tramitó las visas de trabajo, lo que ocasionó que estén retenidos en Migración durante cinco horas, y tampoco brindó a los artistas medidas de seguridad en la sede del evento.

Con la voz desgastada por los trajines, el hermano Yaipén aseguró que se siente tranquilo porque la jueza se dio cuenta de su inocencia y por ello le concedió su libertad “simple y pura”. Aún así, Yaipén debió cancelar $us 30.000 para que la parte demandante firme un desistimiento.

“Lo peor de todo fue ver a la señora que me acusaba abrazada con algunos de los fiscales asignados y eso es sorprendente, porque ellos, que son los encargados de definir nuestra suerte, ¿no deberían ser imparciales?”, cuestiona.

Su molestia es más que evidente cuando denuncia que durante sus tres días de reclusión, oficiales de la Felcc no permitieron que recibiera su medicación para controlar la diabetes e hipertensión. En algunos videos sobre la audiencia cautelar, que aparecen en los medios de comunicación peruanos, se observa cómo el músico se desvanece en plena sala y es cargado por dos policías para ser trasladado a una clínica.

Durante los 15 años de trayectoria, los Hermanos Yaipén han vijado por EEUU, España, Italia, Japón, Brasil, Chile, Argentina y México, según Wálter nunca tuvieron problemas de este tipo.

Sobre la impresión que le queda de la administración de la justicia en Bolivia es bastante claro: “Su justicia está corrupta. La Fiscalía es una corrupción tremenda y es tarea de ustedes recomponer eso. Nadie está libre de caer en manos de personas que se quieran aprovechar de uno. Conocí gente que no podía salir en libertad por no tener $us 2.000 para pagar a uno de los garantes que se ofrecen en los alrededores sin haberte visto antes”.

¿Volverán los Yaipén al país? “Claro que sí, el problema no es con el país, es con sus fiscales. Los bolivianos son personas sencillas, tranquilas, siempre me han demostrado cariño y les agradezco por recibir mi música. Yo solo quiero llevarles alegría”, concluyó el artista que analiza realizar una contrademanda por el caso