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Ocho mujeres, algunas con sus hijos (niños y adolescentes), se cobijan en estos momentos en un refugio temporal habilitado por la Casa de la Mujer de Santa Cruz, debido a la violencia machista de sus parejas durante esta etapa de la cuarentena.

Estas mujeres permanecerán en el recinto, mientras se resuelven sus respectivos asuntos en el ámbito legal. A su vez, reciben terapia sicológica y apoyo jurídico de forma gratuita.

Es el caso de una joven madre que llegó ayer martes a la Casa de la Mujer en busca de auxilio. Presentaba lesiones físicas visibles en la cara, por la golpiza propinada por su ex conviviente, al que visitó el martes para exigir el pago de la asistencia familiar para sus niños.

La afectada estaba viviendo sola con sus hijos, pero ahora, por recomendación del equipo especializado de la institución, deberá residir en un lugar en el que tenga compañía, por seguridad, pues estando sola puede ser agredida nuevamente.

"El albergue temporal es para las mujeres que están sufriendo violencia o para aquellas que han salvado por un hilo su vida. Es el único espacio seguro que hay en el municipio de Santa Cruz, dependiente de la Casa de la Mujer. En este lugar, las mujeres encuentran un poco de paz y tranquilidad para decidir el nuevo rumbo que quieren dar a sus vidas”, manifestó Mirian Suárez, directora de la entidad de protección.

Denuncias por plataforma virtual

En lo que va de la cuarentena, el consultorio en línea de la Casa de la Mujer ha recibido más de dos centenares de denuncias de mujeres que afirmaron haber sufrido violencia física, sicológica y económica por parte de sus cónyuges.

La abogada Paola García, asesora legal del centro, manifestó que hasta la semana pasada atendió 211 denuncias de violencia marital en la capital cruceña. Varias de esas denunciantes señalaron haber soportado también violencia económica, puesto que los padres no están cumpliendo con los depósitos de asistencia familiar.

De esas 211 mujeres afectadas, 35 están recibiendo terapia sicológica a través de sesiones virtuales semanales.

“El refugio es un lugar seguro, con las normas mínimas de seguridad, porque ha habido casos en los que las parejas de estas mujeres se han enterado que están allí, han intentado entrar y hemos tenido que llamar a la Policía”, reveló Mirian Suárez.

Asistencia importante

Según la directora, la Casa de la Mujer es el único ente que ha trabajado sin pausas durante el confinamiento obligado por la pandemia. Aseguró que la mayor parte del personal de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia hace poco ha retomado sus labores, debido a que los agentes fueron utilizados para el patrullaje intensivo, a efectos de controlar la circulación de personas.

Asimismo, expuso que los servicios legales municipales también redujeron sus equipos de trabajo por temor al contagio del virus. Dijo haberse enterado que un equipo de unos 14 profesionales, entre abogadas y sicólogas, de los Servicios Legales Integrales Municipales (SLIM), fueron aislados porque, supuestamente, atendieron a mujeres con hijos afectados con Covid-19.

“Las mujeres están más expuestas que nunca en esta cuarentena, porque durante la pandemia están obligadas a estar en sus casas las 24 horas del día, con sus maridos o convivientes, que son sus agresores”, lamentó Suárez.

Las personas interesadas en buscar ayuda, pueden pinchar en el siguiente sitio:  http://www.casadelamujer.org.bo/index.php/servicios