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Siempre a mano, el teléfono celular sirve para mucho más que llamadas y mensajes. Con una infinidad de aplicaciones disponibles, es común cargar en el aparato electrónico la lista de compra del mercado, el código de una factura que se debe pagar o consultar la ubicación de un local que se busca. Siempre a mano, también se convierte en un riesgo.

Santa Cruz está viviendo una escalada progresiva de contagios. Las cifras que el Servicio Departamental de Salud (Sedes), dependiente de la Gobernación de Santa Cruz, muestra cada jornada asustan. Se pasaron de los 100 y 200 contagiados por día. La prevención y el cuidado se convierten en una necesidad para evitar el contagio.

El teléfono está siempre a mano. Por ello, se convierte en un elemento receptor de los gérmenes que se encuentran en los diferentes lugares por donde una pasa. Al igual que las manos requieren una limpieza constante, el celular debe ser desinfectado con cierta regularidad, mucho más, cuando se ha salido de casa con él. El profesor de Salud Pública y Sistemas de Salud de la Universidad de Waterloo, Peter Hall, sostiene que, al menos, dos veces al día debe limpiarse el equipo para que no se convierta en un potencial foco de contaminación.

Los epidemiólogos estiman que nueve de cada 10 celulares tienen virus en su superficie, debido al permanente contacto con las manos.

¿Cómo desinfectarlo?

El medico epidemiólogo boliviano Juan Saavedra explicó que la limpieza del celular se debe realizar cada vez que se llega de la calle y, si no se ha salido, al menos dos veces al día. Recomienda que la desinfección se haga con una solución de alcohol rebajado, 70% de alcohol y 30 % de agua, y aplicada al equipo con un paño suave, una telita limpia. De este modo, e logrará eliminar cualquier microorganismo.

El experto en tecnología y electrónica, Diego Villarreal, comenta para el diario peruano El Comercio las precauciones que se deben asumir. La tecnología de los equipos telefónicos es sensible y puede verse alterada si se utilizan líquidos inadecuados o corrosivos.

Villarreal plantea que el celular debe estar apagado y se desenchufan todas las conexiones (cargador, micrófono y auriculares) que puede mantener. Con el paño húmedo se limpia ambos lados del equipo, de arriba hacia abajo, cuidando de que a sus orificios no ingrese nada de humedad. Después, con otro tela, secar el aparato telefónico.

En vez de paño remojado también se puede utilizar toallitas húmedas que contenga alcohol diluido. Advierte el experto que basta con pasar reiteradas veces el paño por la pantalla de manera suave, sin necesidad de presionar la pantalla con fuerza.

¿Qué no se debe hacer?

La utilización de limpiadores corrosivos o con químicos resulta dañino para el celular. Productos como sprays, chorros líquidos, detergentes, jabón, lavandina, alcohol puro, líquidos limpiavidrios dañan el teléfono. Al igual que los líquidos reclaman cierto cuidado, tampoco es aconsejable apelar al aire comprimido para desinfectar.

La persona que desinfectó el celular debe lavarse las manos con agua y jabón, siguiendo las normas de bioseguridad, pues puede quedar algún virus suelto en ese procedimiento.