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Sobre el asfalto, Adriana circula en su bicicleta. En la espalda, la mochila cargada con las compras en el mercado incomoda el pedaleo. En el manubrio, una bolsa con la marca de un supermercado cuelga inerte mientras ‘jala’ hacia la derecha. Queda poco para llegar al condominio.

El tránsito de retorno desde el tercer anillo y Cristo Redentor hasta la Radial 26 ha sido complicado. No sólo por la incomodidad que acarrea llevar la compra, sino, y sobre todo, por el descuido de varios vehículos que apenas miden las distancias de seguridad y pasan, con velocidad excesiva, al lado de Adriana.

Las bicicletas han vuelto a las calles impuestas por la necesidad. Para ir al banco, para acercarse al mercado o, aquellos que pueden, para trasladarse al trabajo, la ‘bici’ cumple una de las premisas del cuidado preventivo sugerido por las autoridades de salud: el distanciamiento social.

Un estudio realizado en la Universidad Alemana del Deporte (DSHS) a cargo del profesor Ingo Froböseel, desataca los beneficios de la bicicleta como actividad física. Las conclusiones del informe resaltan que el ejercicio en bicicleta repercute positivamente en nuestro sistema inmunológico, reduce el riesgo de infarte en un 50%, protege las articulaciones y previene el dolor de espalda.

Pero como dice el dicho, ‘no todo lo que reluce es oro’. Y por ello es necesario recordar las precauciones que los ciclistas tiene que asumir. El portal virtual especializado LaBicikleta señala varios factores para observar en estos momentos que el riesgo de contagio está latente.

Mantener distancia sana en todo momento

El distanciamiento social que recomienda la OMS impone una separación de entre metro y metro y medio entre personas. Cuando se traslada en bicicleta, las distancias se incrementan por el factor velocidad. Si se transita a una velocidad moderada, la distancia debe extenderse hasta 5 metros para resguardar a las demás personas.

Para superar a un peatón que camina por la calle, es aconsejable apartarse lo máximo posible de la vereda para resguardarlo.

Utilizar el barbijo

Está recomendado su uso para cualquier gestión que se desarrolle en espacios públicos, ya sean abiertos o cerrados. El barbijo tiene como función proteger a los demás de un posible ataque de tos que se pueda tener.

Limpiar la bicicleta

La bicicleta aguarda en la puerta del banco, encadenada a un poste, mientras se realiza una gestión en el interior. Al retomar la bicicleta, es necesario limpiar y desinfectar con alcohol en gel como medida de prevención. Después de aplicar el gel a la bicicleta, es obligatoria limpiarse las manos según los protocolos establecidos.

Extremar el cuidado al andar en la calle

Es una medida casi obligatoria al salir a la calle, pero urge recordara. El casco de protección en la cabeza, la ropa adecuada para evitar enganchones y atención extrema. Los auriculares no forman parte del equipo de seguridad de un ciclista. La capacidad auditiva intacta permitirá oír los vehículos que se acercan por la espalda.

Respetar las normas de tránsito

La lógica indica que, si sirve para trasladarse, debe cumplir las normas de tránsito. Es decir, circular por la parte derecha de la calzada, respetar las órdenes del semáforo y señalizar correctamente los cruces o giros deben formar parte del comportamiento sobre la bicicleta.

Adelantarse a los inconvenientes

La seguridad en la bicicleta obliga a mantener una atención permanente y a adelantarse a los posibles inconvenientes. Un auto que frena o gira sin la debida precaución, una puerta que se abre o un peatón que salta a la calle. Recuerde en todo momento que el mayor perjudicado en una colisión siempre es el ciclista y, por tanto, debe mantener las alertas siempre prendidas.

El teléfono siempre guardado

Se trata de reducir las distracciones al máximo. Guarde su teléfono mientras se traslada en bicicleta. Si hace falta, deténgase, retírese del asfalto y revise el teléfono. Las selfies no son necesarias cuando transita en una vía con otros vehículos alrededor.

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