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El alcalde de Minneapolis Jacob Frey declaró el viernes un estricto toque de queda en la ciudad estadounidense, tras tres noches de disturbios por la muerte de un hombre de color desarmado que estaba bajo custodia policial.

Frey ordenó que todas las personas se retiren de las calles a partir de las 20:00 (del sábado) hasta las 6:00, excepto miembros de la policía y de la guardia nacional desplegada para mantener la paz, así como el personal de bomberos y médico.

El policía acusado de matar a George Floyd, de 46 años, al someterlo con las rodillas en el cuello, fue arrestado y acusado de asesinato este viernes.

El agente "Derek Chauvin ha sido acusado por la oficina del fiscal (...) de asesinato y homicidio involuntario", dijo el fiscal , Mike Freeman, a periodistas, y agregó que el primer cargo es asesinato en tercer grado.

La brutalidad policial contra la comunidad de color también disparó protestas en otras ciudades de Estados Unidos.

Luego de actos antirracistas realizados desde Nueva York a Phoenix, el presidente Donald Trump criticó a los funcionarios locales, calificó a los manifestantes de "matones" y amenazó con una fuerte represión.

En una rueda de prensa, Trump dijo haber llamado a la familia de Floyd.

"Hablé con miembros de la familia, gente excelente", dijo en la Casa Blanca. "Entiendo el dolor, entiendo el dolor. Esta gente realmente ha pasado por mucho. La familia de George tiene derecho a la justicia y la gente de Minnesota tiene derecho a vivir a salvo", afirmó.

Trump fue criticado por comentarios anteriores en Twitter en los que llamaba "matones" a los manifestantes y advertía que "cuando comiencen los saqueos, comenzará el tiroteo".