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Por Roberto Aguirre Durán - Periodista

Gary Lineker, el goleador inglés del Mundial de México ‘86, considerado uno de los mejores futbolistas del mundo en esa década, es dueño de un eslogan célebre: “El fútbol es un deporte que inventaron los ingleses, se juega 11 contra 11 y siempre gana Alemania”.

La tremenda frase fue lanzada por Lineker durante la siguiente Copa del Mundo de la FIFA, disputada en Italia, tras caer eliminada su selección en semifinales, justamente a manos de los germanos, en definición por penales. Al tiempo de morder la derrota, con ese aforismo Lineker hizo un reconocimiento a una potencia del fútbol que ese 1990 logró la tercera de las cuatro estrellas de FIFA que ostenta (ganadas en 1954, 1974, 1990 y 2014). Además, Alemania es subcampeona en los Mundiales de 1966, 1982, 1986 y 2002. Es decir, que en cada década estuvo presente en el podio del máximo torneo de selecciones.

Alemania también es un permanente ejemplo de impecable organización. Tiene clubes de fútbol con excelente infraestructura que trabajan con éxito en las divisiones menores, organiza campeonatos que permiten a sus jugadores ir quemando etapas para llegar fogueados a la división profesional, la Bundesliga que llena estadios y genera millones de ingresos. Y cuando la receta deportiva no les funcionó, Alemania supo reinventarse. Hizo ajustes a su estilo de juego y los aplicó en todas las categorías, para tener una línea que se repitiera desde los seleccionados de menores hasta llegar a ‘Die Mannschaft’. Así forjó su camino al título mundial que conquistó en Brasil, al influjo de ya fogueados campeones europeos sub 19 y sub 21.

Entonces, “algo deben saber” los alemanes sobre este juego. Haber sido la primera liga top5 europea que volvió al ruedo tras la pandemia por el nuevo Coronavirus es un ejemplo más de su aporte a la buena administración del juego.

El plan retorno  

Para reanudar las actividades el 16 de mayo pasado, la Bundesliga ideó, ensayó, aprobó y comunicó un riguroso protocolo sanitario que tuvo el visto bueno de las autoridades de su país. Se trata de un documento de 35 páginas que fue estructurado en base a tres pilares: las medidas sanitarias, el plan operativo, más el monitoreo permanente con las pruebas de laboratorio. El protocolo incluye un plan B, en caso de eventuales contagios. Todo eso, con el mundo a la expectativa, para copiar lo bueno. Así lo admitió, entre otros, el dueño de los Dallas Mavericks, Mark Cuban, quien dijo que la NBA debe aprender del fútbol alemán para aplicar su propia operación retorno a los coliseos deportivos.

No todo son aplausos, obviamente. Dentro de la misma Alemania han surgido críticas contra la reanudación de la Bundesliga, cuando el planeta todavía se encuentra afectado por el Covid-19. La principal observación es que se ha antepuesto a la salud el interés económico de evitar la bancarrota de los clubes, a los que el gobierno germano les ha concedido jugosos préstamos en efectivo, para salvar 56.000 empleos directos y 300 millones de dólares en derechos de televisión. Y se le atribuyen exageraciones al protocolo, como prohibir festejos en grupo en un terreno de juego en el que no hay distanciamiento social. Igual, muchos futbolistas ya se dan abrazos para celebrar un gol. Es que son alemanes, ¡no extraterrestres!

Mientras el gobierno de Francia dio por concluida su Liga a falta de 10 fechas y así PSG se consagró campeón por decreto (12 puntos sobre el segundo, Olympique de Marsella), en España, Italia, Inglaterra, que completan el lote de 5 ligas referentes del fútbol europeo, se alistan para el retorno en junio. Tantos sus dirigentes como las autoridades no han ocultado que el modelo alemán pueda ser digno de imitar. El presidente de La Liga, Javier Tebas, admitió inclusive que “el protocolo que usará España es similar al de Alemania: no más de 400 personas en los estadios, con lugares y tareas asignadas”.

Pero ser serios con el plan del retorno del fútbol en plena pandemia por el nuevo coronavirus no les ha quitado a los alemanes la posibilidad de hacerle más de un guiño a la realidad. Como los cartelones con rostros de hinchas del ‘Gladbach en el Borussia Park, un apoyo económico (19 euros cada foto) y virtual, en estadios silenciosos. Cabe citar también ese experimento, que no se pudo apreciar en la transmisión para Bolivia pero si en países como Estados Unidos, que tuvo lugar en el partido entre Mainz y Leipzig, disputado con sonido ambiente… aunque era audio editado, de fechas anteriores
que si contaron con público. Los jugadores tuvieron al menos la sensación de tener compañía en las gradas, mientras que para los televidentes la transmisión se escuchaba más parecida a un duelo por puntos que un entrenamiento a puertas cerradas.

Tiempo extra

Reconvertido en periodista deportivo, Gary Lineker ha cambiado dos veces su famosa expresión lanzada como futbolista. Lo hizo durante la Copa del Mundo 2018, en Rusia. Tras un agónico triunfo en tiempo agregado sobre Suecia, reescribió: “El fútbol es un juego simple, 22 hombres persiguen la pelota durante 82 minutos. A los alemanes les expulsan a un jugador, entonces 21 hombres persiguen la pelota durante 13 minutos y al final, de alguna jodida manera, los alemanes siempre terminan ganando”. Pero luego vino la sorpresiva derrota ante Corea del Sur en el mismo torneo, que marcó la histórica eliminación de los teutones en la primera fase de un Mundial. Agobiado por la evidencia, Lineker replanteó su frase, por: “El fútbol es un juego sencillo. Veintidós hombres persiguen una pelota por 90 minutos y al final, los alemanes ya no siempre ganan”.

En este 2020, ante una nueva demostración de que Alemania marcha al frente en las innovaciones, con un protocolo sanitario que le está mostrando el mundo el camino a seguir para volver a tener entretenimiento (que tanta falta hace) tras el golpe brutal de un prolongado encierro por la cuarentena, Gary Lineker tal vez tenga que volver a editar su célebre frase citada al inicio de esta nota. Bien podría ser algo así como: “El fútbol es un deporte que inventaron los ingleses, se juega 11 contra 11 y con frecuencia lo perfecciona Alemania”. Ensayen ustedes la suya.