Escucha esta nota aquí

Los macacos del peñón de Gibraltar son un atractivo turístico muy solicitado, tanto que el gobierno del enclave británico ha decidido reforzar su protección con un cambio legal que convertirá en delito el hecho de tocarlos.

Los simios viven en lo alto de la roca que domina este enclave ubicado en el extremo sur de la península ibérica, a la que se accede mediante teleférico.

En su página web, el gobierno gibraltareño los presenta como "el único primate en estado salvaje en Europa", y cree que su presencia en la zona se remonta a la ocupación islámica de la península ibérica, a partir del año 711 y durante ocho siglos.

Hasta ahora era ilegal que el público alimentara a los macacos, bajo multa de 500 libras (unos 617 dólares).

Pero ahora el gobierno del enclave ha decidido dar un paso más.

En una nota enviada la noche del viernes, el ejecutivo anunció haber "publicado un Proyecto de Ley para modificar la Ley de Animales (Animals Act), por el que tocar a los macacos o cualquier otra interferencia en el comportamiento natural de los animales será delito", excepto para fines de investigación o cuidados veterinarios.

"La interferencia en la vida de los macacos de Berbería siempre se ha considerado un acto nocivo para ellos", argumenta el comunicado, ya que "no solo perjudica su salud y su estructura social, sino que se les expone a contraer enfermedades humanas".

"Esto ya ha sucedido en el pasado cuando, por ejemplo, nuestros macacos contrajeron Hepatitis A", recoge la nota oficial, puntualizando que "podemos decir prácticamente con certeza que los macacos no han contraído el Covid-19", y que toca "garantizar que esta situación se mantenga".

"Con la llegada del SARS-CoV-2, el coronavirus que causa la enfermedad Covid-19, el gobierno adoptará estrictas medidas para evitar el contacto con los macacos y minimizar así el riesgo de que contraigan la enfermedad y se pongan enfermos o mueran", enfatiza el gobierno de Gibraltar.

Con sólo 161 casos confirmados dentro de una población de algo más de 30.000 habitantes, la incidencia de la pandemia ha sido limitada en Gibraltar, fronterizo con España, uno de los países más afectados en Europa con más de 27.000 fallecidos.