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Franco Baresi (Travagliato, Italia, 1960) es considerado uno de los grandes defensas de todos los tiempos. Líder y capitán de un histórico Milan que revolucionó el fútbol ganando tres Copas de Europa, seis Ligas... repasó en MARCA (España) su extensa trayectoria en un club rossonero en el que mandó entre 1977 y 1997.

Es considerado uno de los mejores defensas de la historia. ¿Podría describir su estilo y sus influencias?

Respuesta. Sabía que tenía talento, pero entendí que si de verdad quería ser el mejor tendría que trabajar duro y ser constante. Podemos decir que estos son los aspectos que me hicieron ser quien era.

 Jugó en el Milan durante 20 años. ¿Puede describir qué significa el club y la ciudad de Milán para usted?

R. Milán es toda una vida, una pasión. Llegué aquí cuando era un adolescente y gané todo lo que pude. Pienso en mi infancia, en los pasos que tuve que dar y los obstáculos que tuve que superar... Llegué como un adolescente y ahora, con 60 años, soy un poco más maduro y sabio. He vivido muchas cosas con el Milan, tanto como futbolista como directivo. He conocido a mucha gente a lo largo de un camino que me ha hecho crecer, que me ha aportado y me ha ayudado a mejorar muchísimo. Considero Milán mi ciudad, de la que me gusta su cultura, su comida y su arte.

Fue nombrado capitán del Milan a los 22 años y lideró al equipo durante la mayor parte de su carrera. ¿Cómo describiría la forma en la que afrontó la capitanía?

R. Estoy muy orgulloso de haber tenido la oportunidad de representar al Milan durante tantos años, ya que llevé el brazalete durante 15 años. Es una parte de la equipación que tiene unos efectos increíbles en quien lo lleva. Me aportó un sprint adicional al contar con una responsabilidad añadida. Empecé llevándolo a los 22, cuando quizás no estaba preparado, pero aprendí en el camino. Tuve que destacar en el campo. No fue solo mi voz la que me ofreció la oportunidad de ser un punto de referencia para inspirar a mis compañeros, para tener valor y no dejar a nadie detrás.

Ganó el Mundial en 1982 y fue subcampeón en 1994. ¿Podría describir lo que sintió al vencer en el 82' y perder en la tanda de penaltis en el 94'?

R. Formar parte y jugar un Mundial siempre es un éxito. En 1982 fue una experiencia única poder ganarlo y ver a un país entero celebrarlo. Simplemente inolvidable, al igual que en el 94', cuando tuvo un final diferente. Siempre te deja un sentimiento intenso. La desilusión se ha ido desvaneciendo poco a poco, aunque a lo largo de estos años he pensado en ello, ya que creo que fue un momento único el que tuvo lugar, más teniendo en cuenta cómo empezó el Mundial entonces y cómo gestionamos el poder llegar al último minuto de la final a pesar de las dificultades. Los penaltis no nos dieron el premio y la gente aún me sigue preguntando cómo pudo pasar. El recuerdo sigue siendo positivo y bonito, pero está claro que la amargura del penalti fallado no se puede borrar.

¿Qué le hizo jugar toda su carrera en el Milan? ¿Nunca estuvo tentado de irse?

R. Siempre he creído en este club, en que era capaz de alcanzar mis objetivos. El Milan me ha dado todo y yo siempre he intentado devolvérselo aportando lo mejor de mí.

Jugó con algunos de los mejores de la historia: Boban, Desailly, Maldini, Weah, Baggio, Papin, Van Basten, Rijkaard, Gullit... ¿Cuál cree que era el mejor con el que jugó y cuál el mejor al que se enfrentó?

R. He tenido muchos compañeros excepcionales y no podría elegir a uno. Sin embargo, si tuviera que elegir al rival más fuerte contra el que he jugado, diría que Diego Armando Maradona.

Fue entrenado por Arrigo Sacchi y Fabio Capello. ¿Puede describir sus estilos y cómo fue trabajar con ellos?

R. Sacchi era un perfeccionista y cambió por completo el fútbol en Italia, mientras que Capello era un experto del fútbol y muy detallista y concreto en el trabajo. Ambos son muy importantes para mí.

 ¿Hay algún futbolista, actual o retirado, con el que le hubiera gustado jugar?

R. Viví un momento en el que había jugadores extraordinarios por lo que, para mí, ha sido suficiente jugar con los que tuve el honor de hacerlo y con los que gané todo.

Fue muy sonado el derbi que jugó con el Milan contra el Inter en el que estaba su hermano en la temporada 1979-80. ¿Qué significó para usted y para su familia que ambos se enfrentaran en el césped?

R. Los derbis son siempre muy emocionantes y más aún cuando juegas contra tu propio hermano. Para nuestra familia fue estupendo y un verdadero motivo de celebración.

El nuevo patrocinador y partner del AC Milan partner, ROInvesting, ha realizado una donación de 50.000 dólares a la Fundación Milan en su lucha contra el Covid-19 ¿Qué le parece?

R. Me alegré mucho cuando me enteré de la donación de ROInvesting. El Milan siempre ha elegido partners que comparten sus valores en cuanto a colaborar y a contribuir con la comunidad. Me quedé impresionado al ver cómo uno de los primeros pasos de ROInvesting tras firmar el patrocinio fue realizar esta donación. Para mí esto dice mucho de una compañía y estoy seguro de que tendremos un brillante futuro juntos.