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Los astronautas estadounidenses Bob Behnken y Doug Hurley despegaron este sábado del Centro Espacial Kennedy, en Florida, a bordo de un cohete de SpaceX, primera vez que una empresa privada de Estados Unidos logra concretar una misión de esta naturaleza para la NASA.

El cohete Falcon 9, de la compañía creada por Elon Musk puso en órbita sin inconvenientes la cápsula Crew Dragon diez minutos después de haber despegado.

Luego de lograr su tarea de extraer a los dos astronautas de la gravedad terrestre, la primera etapa del cohete de 70 metros se separó de acuerdo a lo previsto, y regresó para posarse, en vertical, sobre una plataforma en Florida. 

SpaceX es la única empresa en el mundo que puede recuperar sus cohetes de esa manera.

Después, la segunda etapa del Falcon 9 puso la cápsula Crew Dragon en la órbita adecuada para llegar a su destino, la Estación Espacial Internacional (ISS), que vuela a 400 km por encima de los océanos, a más de 27.000 km/h.

Una cámara transmitió el interior de la cápsula en directo, mostrando a los dos hombres ajustados a sus asientos durante el ascenso supersónico.

"Felicitaciones (...) por este primer viaje tripulado para Falcon 9, fue increíble", dijo el astronauta Doug Hurley, comandante de la nave cuando la cápsula Dragon alcanzaba ya 27.000 km/h, a unos 200 km de altura.

Los dos hombres llegarán la ISS el domingo a las 10:29 (hora de Bolivia).

El presidente Donald Trump asistió en persona al lanzamiento a unos kilómetros de distancia, y dará un discurso desde el centro espacial Kennedy a las 17:00 hora de Bolivia

"Verdadero talento, verdadera genialidad, nadie hace esto como nosotros", dijo.

Estados Unidos inauguró una nueva era espacial.

Luego del frustrado lanzamiento, el miércoles, debido al mal tiempo, los astronautas Robert Behnken y Douglas Hurley despegaron dentro la cápsula espacial Crew Dragon, impulsados por el cohete Falcon 9, ambos construidos por la empresa de Elon Musk. Space X y Boeing se asociaron a NASA para poner en marcha esta nueva era de vuelos privados al espacio, con la cual Estados Unidos espera recuperar protagonismo en las estrellas en una época de fuerte competencia, con Rusia, China, Europa y la India subidas en la carrera espacial .

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que asistió el sábado desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, al histórico lanzamiento de un cohete SpaceX con dos astronautas a bordo, describió un despegue "increíble".

"Verdadera genialidad, nadie hace esto como nosotros", estimó.

Primera etapa del cohete SpaceX se separó, la segunda continúa con la cápsula Crew Dragon.

El lanzamiento del cohete Falcon 9 con la cápsula Crew Dragon de SpaceX fue a las 15:22 como estaba programado desde el Centro Espacial Kennedy en la costa este de Florida, ante los ojos de Donald Trump, que arribó al lugar poco antes a bordo del Air Force One.

"Procediendo con la cuenta regresiva hoy", dijo más temprano Musk, cuya empresa SpaceX que busca convertirse en la primera compañía privada en enviar astronautas al espacio.

El clima forzó días atrás el aplazamiento de lo que habría sido el primer lanzamiento de astronautas desde suelo estadounidense en casi una década. 

Los astronautas de la NASA Bob Behnken, de 49 años, y Douglas Hurley, de 53, expilotos militares que se unieron a la agencia espacial en 2000, despegarán hacia la Estación Espacial Internacional (ISS).

El cohete Falcon 9 de dos etapas despegará desde la plataforma de lanzamiento 39A, la misma que utilizó el Apollo 11, la histórica misión de 1969 que posó por primera vez al hombre en la Luna.

La misión se desarrolla en medio de las restricciones impuestas para contener la pandemia del nuevo coronavirus, lo que obligó a los tripulantes a permanecer en cuarentena durante más de dos semanas y someterse a múltiples exámenes de COVID-19.

Esta vez no habrá una multitud de espectadores reunidos a distancia para observar el lanzamiento, como es habitual en estos eventos.

La NASA pidió al público que se mantenga alejado de Cocoa Beach, el tradicional punto de observación, aunque esa solicitud no desalentó a los fanáticos de la exploración espacial, que se reunieron allí de todos modos durante el primer intento.

Hora clave para SpaceX

Desde que puso fin a su programa de transbordadores espaciales, la NASA debió pagar a Rusia para utilizar sus cohetes Soyuz y llevar a astronautas estadounidenses al espacio.

Esta misión de la cápsula Crew Dragon, llamada "Demo-2", resultará clave para SpaceX, compañía que Musk fundó en 2002 con el objetivo de desarrollar una alternativa de menor costo para los viajes espaciales tripulados.

Para 2012, logró convertirse en la primera empresa privada en acoplar una cápsula de carga a la ISS, y desde entonces ha proporcionado con regularidad servicios de reabastecimiento a la estación.

Dos años después, la NASA le encargó adaptar esa cápsula para el transporte de astronautas, para lo que pagó más de 3.000 millones de dólares a SpaceX, que debía diseñar, construir, probar y operar una cápsula que pudiera reutilizarse para seis viajes de ida y vuelta al espacio.

SpaceX realizó en marzo del año pasado la primera prueba de fuego de su cápsula -Crew Dragon- piloteada por Ripley, un muñeco cubierto de sensores cuyo nombre alude al personaje interpretado por Sigourney Weaver en la película "Alien".

El proyecto ha sufrido demoras y contratiempos de todo tipo, desde explosiones hasta problemas con paracaídas, pero así y todo SpaceX superó a su competencia, el gigante aeroespacial Boeing, que desarrolla en paralelo su cápsula Starliner.