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Las importaciones de combustibles por el mes de abril cayeron un 62% con relación al mismo periodo del año pasado. El dato se desprende de un informe general realizado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

En abril de 2019 las adquisiciones de combustibles y lubricantes, según el INE, llegaron a $us 523,1 millones. Pero en 2020 la cifra cayó a $us 197,3 millones.

Bolivia es un importador de combustibles líquidos, en especial de gasolina y diésel. De forma anual el país importa aproximadamente $us 1.000 millones, debido al alta demanda de un parque automotor en crecimiento. 

Hasta 2019, según el Registro Único para la Administración Tributaria Municipal (RUAT), en el país fueron reportados 2.013.400 vehículos.

Desde el 22 de marzo Bolivia vive una cuarentena total por el coronavirus que mantiene paralizada varias actividades. Esto hizo que baje la demanda de combustible.

Esto, incluso, motivó a que la Asociación Nacional de Comercializadores Privados de Hidrocarburos (Asosur) se declara en estado de emergencia y crisis financiera.

Según cálculos de Asosur, los más de 800 surtidores del país reportan una pérdida total aproximada de Bs 20 millones por los dos meses de aislamiento.

Las importaciones alcanzaron a $us 2.270,2 millones, menor en $us 950,2 millones al dato registrado en el mismo período de 2019, lo que representa una caída del 30%.

Entre los productos que más cayeron en su importación son los insumos industriales, menos 26,6%, y los bienes de capital, en menos 25,5%.