Escucha esta nota aquí

El trapeador y la escoba siempre están a mano. El paño para quitar el polvo, ese que huele persistentemente a lavandina, recorre incansable los muebles. La limpieza de la casa se ha vuelto una constante durante el día. Ahora que se pasan muchas horas dentro del hogar, mantener el orden parece misión imposible. ¿Nos estamos volviendo fanáticos de la limpieza?

La limpieza y el orden del hogar responden a una sensación de seguridad y confort. Se trata de compartir un espacio de convivencia agradable y cómodo. Los excesos, como en tantas facetas de la vida, se vuelven en ataduras que impiden disfrutar el presente. Así que, aquí compartimos seis consejos para mantener el hogar ordenado sin ser esclavo de la limpieza.

‘Si lo tocás, lo ordenás’

La limpieza del hogar es labor de todos. El principio básico consiste en implicar a cada uno en el cuidado de lo que utiliza. Así, la familia entera aprende a cuidar y preocuparse por el bienestar del resto. Si se usa un vaso, se limpia; si se derrama un poco de agua, se trapea; si un juguete te entretiene en la mañana, al terminar el juego, se lo deposita en su lugar. Con estos pequeños gestos se logra que las labores de casa no se acumulen y se conviertan en una pesada carga para mamá

Menos es más

La acumulación de objetos es la principal fuente de desorden. La cuarentena permite dedicar un día para la limpieza familiar y así, con la colaboración de todos, liberarse de los objetos ‘de recuerdo’ que se amontonan sin sentido. Un repaso a los muebles y estanterías enseñará que, con menos objetos, la limpieza será más rápida. Además, la decoración minimalista provoca la sensación de amplitud de espacios. ¡Inténtalo!

Aprovechá el tiempo

¿Cuánto tiempo se dispone mientras lo cuñapés se hornean lentamente? La idea de conocer los tiempos que implica realizar cada una de las tareas permite distribuir el orden y limpieza del hogar. Mientras el lavarropa ‘hace lo suyo’, se limpia el baño; antes de que salgan los cuñapés del horno, se trapea la sala. Con este pequeño truco de distribución del tiempo, el día rinde mucho más y permitirá contar con tiempo libre para uno mismo.

Los productos de limpieza en un mismo lugar

El kit de limpieza a mano, recuerda que el aseo es labor de todos. Un balde con los utensilios más usuales (escoba, trapeador, paño y algún desinfectante) servirá como llamado de atención a los miembros de la casa para que den una mano.

Un juego para todas las edades

Es momento de romper los tabús y eliminar esa idea que compara la limpieza de la casa con un castigo. Para empezar, la música cambiará el ambiente. Con la escoba o el plumero en mano, los pasos de baile cobran un sentido diferente. También está permitido involucrar a los integrantes de la familia en el juego para mantener la casa limpia. Ya sea porque se ‘rifan’ las labores que corresponden a cada uno o porque se premia la colaboración. ¡Limpiar puede ser divertido!

Diseña un plan de limpieza a tu medida

En la heladera, al lado del plan de dieta que ordena la comida, coloque el plan de limpieza de la casa. Cada día, se marca un espacio de la casa para una limpieza más profunda. Un día la cocina, otro el dormitorio o la sala. Incluso, se puede anotar a los responsables de las tareas diarias para mantener el orden.

Lea también