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La tormenta tropical Amanda, la primera de la temporada sobre el océano Pacífico, impactaba este domingo a Guatemala y El Salvador -donde nueve personas murieron y el Gobierno decretó el estado de emergencia- dejando a su paso viviendas destruidas o inundadas y cortes de electricidad.

"Tenemos nueve fallecidos" y "este número es posible que siga creciendo", dijo el ministro salvadoreño de gobernación, Mario Durán, al calificar la situación en el país de "apremiante" porque solo en el área metropolitana de San Salvador se reportan 50 casas "perdidas".

Ante las fuertes precipitaciones, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, decretó este domingo el estado de emergencia.
"El estado de emergencia ha sido decretado, por este servidor, para un periodo de 15 días, prorrogables", anuncio Bukele en Twitter.

Antes Protección Civil salvadoreña había declarado alerta roja (rescate de víctimas) por las inundaciones generalizadas y cortes de electricidad en la mayor parte de este país centroamericano muy vulnerable ante fenómenos climáticos, informaron fuentes oficiales.

La declaración de alerta roja implicaba el rescate de soterrados por brigadas de organismos de socorro y efectivos del ejército que utilizaban hasta balsas para realizar rescates en algunas colonias inundadas.

Las lluvias que se precipitan desde el sábado son fruto de la fuerte tormenta tropical Amanda que se mantiene en el océano Pacífico frente a la costa de Guatemala, país que también se mantiene en alerta.

"En las próximas horas continuarán las lluvias en el país, lo cual generará incremento (del caudal) en los ríos, podrían ocurrir derrumbes en las carreteras (...) e inundaciones en las áreas de la costa sur", indicó en Guatemala un boletín de la Coordinadora para la Reducción de Desastres (Conred).

El vocero de la Conred, David de León, dijo a periodistas que por el momento se reportan algunas inundaciones y al menos cinco derrumbes que han bloqueado carreteras, pero no se han realizado evacuaciones.

En San Salvador, el director de Protección Civil, William Hernández, reportó que en todo el país hay más de 200 viviendas inundadas, personas evacuadas por el desbordamiento de ríos y quebradas.

También Hernández reportó árboles derribados, deslizamientos de tierra, calles inundadas, vehículos dañados y cortes de electricidad.

Para atender a los damnificados Protección Civil tiene habilitados diez albergues en la zona occidental de El Salvador, que es la que ha sufrido la mayor cantidad de ríos desbordados.

Ante la "situación desbordante", el ministro Durán llamó a los salvadoreños a quedarse en casa para evitar mayores desgracias.

En virtud que las lluvias continuarán hasta el lunes, el Ministerio de Medio Ambiente de El Salvador pidió a la población tomar acciones ante la "alta probabilidad" de múltiples deslizamientos de tierra, caídas de roca y flujos de escombros afectando vidas humanas y viviendas a lo largo de la cadena volcánica y la zona costera.

En el Salvador, un país de 6,6 millones de habitantes, el 87% de los escasos 20.742 km2 del territorio se considera vulnerable ante fenómenos hidrometeorológicos.