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Tocar en este periodo de cuarentena el tema de la graduación, fiestas y viajes de promoción de los bachilleres que deben salir este año, puede resultar banal para muchos en estos momentos de crisis sanitaria y, cuando apenas se ha avanzado en la gestión escolar, pero algunos padres de familia y estudiantes consideran que debe ser motivo de análisis porque el calendario sufrirá cambios drásticos y echará por tierra los planes.

Por ahora, nada está resuelto en cuanto al reinicio de las clases presenciales; solo hay un avance parcial en la enseñanza por medios virtuales, pero hasta la fecha el gobierno no ha emitido la norma que regule este nuevo modelo de educación, por lo que la incertidumbre cunde entre profesores, padres y alumnos.

Los bachilleres en ciernes lamentan que la pandemia hubiera trastocado la oportunidad sin par de compartir el último año de su etapa escolar, de egresar juntos y de despedirse de la secundaria con fiestas y esperados viajes, como es tradicional en Santa Cruz y en el resto del país.

A esa preocupación, se agrega el hecho de que las promos de las unidades educativas, sobre todo particulares, han hecho inversiones de altas sumas de dinero para el desfile, en alquileres de locales, en contratación de grupos musicales y en viajes de diversión.

Desconocen si estos proveedores de servicios reembolsarán el dinero o si presentarán alternativas, porque se da por descontado que las graduaciones y las celebraciones no se realizarán en la fecha que se habían pactado.

“Una vez estén reguladas las clases virtuales, en los colegios particulares tenemos que poner la fecha de graduación. En nuestro colegio, estaba prevista para la primera semana de diciembre, pero la cuarentena lo ha cambiado todo”, dijo Pablo Vaca, director del colegio Juan Pablo II.

Ana Laura Aguirre, presidenta de la promo 2020 del Juan Pablo II, indicó que ella y sus compañeros no saben qué hacer.

“Estamos trabajando desde hace cuatro años, recaudando fondos para el gran día de nuestra promo; ya teníamos reservado el lugar en la Fexpo para la fiesta, estaba marcada para el 11 de diciembre. Teníamos todo el entusiasmo, queríamos cumplir con todas las actividades programadas este año fuera y dentro del colegio; nos da pena y nos sentimos resignados a esperar la disposición de las autoridades”, manifestó Ana Laura.

En el colegio Juan Pablo II, varios chicos tienen comprado boletos para viajar a Cancún, otros a Punta Cana. “En mi caso, pensaba viajar con mi familia a Estados Unidos. He pedido a mis compañeros que tengamos paciencia, que esto se irá resolviendo con el tiempo, que todo se los dejemos a Dios”, se consoló Aguirre.

En la unidad educativa de convenio Hermanos Cavanis están esperando las disposiciones de la Dirección Departamental de Educación (DDE) y de la directora del establecimiento escolar.

“Los padres de sexto de secundaria, estamos esperando que todo se regularice en julio o quizá la primera semana de agosto. Queremos pedir que los primeros en ir a las clases presenciales sean los chicos de sexto de secundaria, porque son los más perjudicados al ser su último año en el colegio y están en las puertas de la universidad”, señaló una madre de familia que se identificó como Graciela.

Regis Gabriel Montero Antelo (16), alumno de la promo del colegio Don Bosco, afirma que lo malo de la interrupción de las clases es que él y sus compañeros no están disfrutando el año como deberían, porque no están compartiendo los estudios y las vivencias propias de las últimas actividades en el colegio; se comunican en grupos por las redes sociales, pero sienten que no es lo mismo.

El padre de Regis Gabriel averiguó en la unidad educativa sobre la gestión escolar y le dijeron que todo está en status quo y esperan que se levante el confinamiento para analizar si las clases se normalizarán y si es viable organizar el desfile de promoción sin poner en riesgo a los estudiantes y sus familias.

“Hablé con el presidente de los padres de familia del colegio y dice que todo está en status quo. Estamos esperando que se levante la cuarentena para ver qué pasa. Todavía no hemos hablado del tema de la fiesta, pese a que ya se dio un adelanto al hotel Los Tajibos por el alquiler de un local y al grupo musical que iba amenizar la celebración. No sabemos si para entonces van a permitir que la gente se junte”, expresó Regis Montero, padre del estudiante de Don Bosco.

Los padres de este colegio quieren que sus hijos venzan el año de la mejor forma posible. Están pasando clases virtuales con las materias troncales, pero sin la instructiva que se requiere para validar el avance on line.

Avance académico

Las autoridades escolares en cierta forma entienden a los estudiantes y a los padres sobre sus preocupaciones, pero consideran que en estos momentos se deben resolver asuntos más trascendentes, según opinó Carmela Quiroz, directora del colegio San Agustín y a su vez, presidenta de la Asociación Departamental de Colegios Particulares (Adecop).

“Es muy pronto para decir cuándo pueden llevarse a cabo los actos de promoción. Estamos todavía con el problema de la reglamentación de las clases virtuales, estamos regularizando el primero y segundo trimestre, entonces, creo que una vez tengamos todo eso bien claro, veremos las otras cosas. Antes de pensar en promos, para nosotros es prioritario que los chicos no pierdan el tiempo y avancen en su año, porque eso es lo primero. La vida no se detiene aquí, sigue avanzando”, persuadió Quiroz.

Gilberto Molina, titular de la Dirección Departamental de Educación de Santa Cruz, no oculta su desagrado cuando escucha hablar de actos de egreso y fiestas de promociones en momentos en los que no hay nada resuelto en cuanto al desarrollo de las clases e incluso no se descarta la clausura anticipada del año escolar.

“El otro día el ministro de Educación (Víctor Hugo Cárdenas) lamentó que algunos padres y estudiantes estén pensando en fiestas. Al principio, creí que era una broma o que lo habían malinterpretado, pero es cierto que están más preocupados por la fiestita que por el avance curricular. Hablé con gente del Ministerio y no hay nada. Asimismo, ellos han tenido una reunión con todas las juntas de padres de familia de Bolivia, pero, al parecer, no se ha resuelto nada. En cuanto a Santa Cruz y Beni se refiere, está peor. No se sabe cuándo se autorizarán las clases virtuales y nada raro que acá se clausure el año escolar, así como va la cosa”, opinó Molina.

El director de la DDE dijo que el Ministerio está enfrascado en el tema de las clases virtuales y el de las pensiones de los colegios particulares, donde los padres están pidiendo la reducción de las mensualidades.

“No hay reglamentación para validar las clases virtuales. La ley no contempla la educación en línea y, si un alumno reprueba, tal vez nos vengan procesos (judiciales) que podemos perder por falta de normativa”, sentenció Molina.

Negocian cambio de fechas

La empresa Cuarta Dimensión Viajes, que lleva 26 años organizando tours de promociones escolares, se ve perjudicada por el desfase provocado por el confinamiento y se ha visto obligada a renegociar sus contratos con los proveedores de servicios y con los padres de familia que adquirieron paquetes de viajes turísticos a Cancún, Punta Cana y otros.

Estos viajes estaban programados para junio y julio de este año, pero la fecha deberá recorrer a raíz de la emergencia sanitaria y, en ese afán, Cuarta Dimensión está gestionando con las líneas aéreas y los hoteles la flexibilización del calendario programado.

“Mediante Zoom, hemos realizado reuniones con padres de familia para escuchar sus preocupaciones por los comunicados que les hicimos llegar, diciéndoles que la empresa, en vista de que el sector turístico es el más afectado, ha tomado los recaudos; que no se preocupen por el tema de la operación, que su dinero ya había sido depositado a los distintos proveedores de servicio, a los cuales estamos pidiendo que se pospongan las fechas de los eventos”, dijo Juan Pablo Rodo, gerente de Cuarta Dimensión.

Esta empresa tiene en lista a unos 600 estudiantes para los diferentes destinos. Por lo tanto, abrió un calendario tentativo, con salidas a partir del 15 de noviembre de este año hasta el 1 de marzo de 2021. También hay la posibilidad de acortar el viaje de 10 días a ocho. y de esa forma, restar los servicios que prestan los hoteles y se pueden diseñar paquetes más económicos, de $us 400.

A su vez, estudiantes de muchos colegios han hecho la propuesta de realizar el viaje en junio o julio del año próximo. “Ya venimos trabajando esa opción, la vemos como una gestión posible, resta conversar con los distintos proveedores. Como intermediarios, respetamos las políticas que adopten las autoridades. Si todos somos flexibles: clientes, empresa y proveedores, estaremos satisfechos” manifestó Rodo.