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Junior Sánchez admite que pese a estar encerrado en casa no hay forma de abandonar los entrenamientos para mantener un buen estado físico. El volante de Blooming contó a DIEZ que el trabajo, en su caso, es en doble turno (de manera virtual), por lo que ha tenido que adaptarse al espacio del departamento que comparte con su pareja, Mariana Alanoca, que está embarazada y pronto lo hará papá.

“Mi sala ya parece un gimnasio porque tuve que acomodarme en un lugar donde quepan los pocos aparatos que tengo para entrenar”, dijo el zurdo mediocampista quien por la mañana cumple con las tareas que le programa el cuerpo técnico de Blooming y por la tarde hace trabajos específicos con uno de los preparadores físicos de la selección nacional.

“No hay otra para mantener el estado físico y para no empezar de cero cuando toque retornar al trabajo de campo y con pelota. Por eso saco provecho a los 40 metros de espacio que tengo en casa”, dijo Sánchez, quien en el partido contra San José, en Oruro, por la fecha 12 del torneo Apertura (11 de marzo) sufrió un esguince de tobillo en el pie derecho.

“En esta etapa de la cuarentena logré también recuperarme de una molestia en el tobillo y ahora entreno a la par de mis compañeros”, dijo el volante, que tiene contrato con Blooming hasta el próximo año.

Sánchez confesó que vive un gran momento de su carrera y dice sentirse cómodo en Blooming.

“Tengo la confianza del entrenador (Miguel Ponce) y mi buen rendimiento en Blooming hizo que me convoquen a la selección, con la que mantengo contacto, especialmente con el cuerpo técnico que dirige César Farías, un técnico que trabaja bien y comanda un gran proyecto”, puntualizó el hijo mayor del ‘cañonero’ Platiní Sánchez, ex DT de la academia.

Sobre el futuro de su carrera y sus aspiraciones admitió que por ahora su realidad es Blooming, que no tiene ofertas de ningún otro club ya sea del país o del exterior, aunque confesó que en diciembre del año pasado la tuvo de Royal Pari, pero no llegó a formalizarse.