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El presidente argentino, Alberto Fernández, dijo ayer martes (02.06.2020) que las protestas contra el racismo y el abuso policial que sacuden a los Estados Unidos y derivaron en actos de violencia callejera son el resultado de la "desigualdad", mientras que el Gobierno de Costa Rica emitió un pronunciamiento en el que condenó el "cruel homicidio del ciudadano George Floyd" en Estados Unidos y afirmó que se trata de un "golpe" a los valores democráticos.

Las declaraciones argentinas

"Lo que pasa en Estados Unidos no es el resultado de la cuarentena o la pandemia, es el resultado de la desigualdad", afirmó Fernández en declaraciones radiales. El mandatario argentino calificó como "imágenes impensadas" lo que se ha visto en los Estados Unidos, donde protestas iniciadas tras la muerte del afroamericano George Floyd a manos de la Policía en Mineápolis (Minesota) derivaron en algunos casos en actos de vandalismo.

"Ver las calles repletas de gente, gente subida a los patrulleros y saltando en los techos de los patrulleros indignada eso lo vi en la película El Guasón (Joker). Nunca imaginé verlo en Nueva York", comentó Fernández. "¿Qué significa esa reacción? Es la reacción a la desigualdad y al trato que recibe una comunidad, que es la comunidad negra de Estados Unidos que padece cada tanto actitudes como la que vimos filmada", opinó el presidente argentino.

Fernández afirmó que el trato que recibió George Floyd -quien murió la semana pasada por asfixia debido a la presión que ejercía sobre su cuello la rodilla de un policía blanco- "es una acción denigrante a la condición humana". "Esa reacción que se ha dado en Estados Unidos, en Nueva York y en muchos lugares de Estados Unidos, es la reacción contra la desigualdad", insistió el mandatario.

Costa Rica dice que es un golpe a los valores democráticos

Por su parte, San José quiso enviar " un mensaje de solidaridad a la comunidad afroamericana por el cruel homicidio del ciudadano George Floyd, lo cual constituye un golpe a los valores más altos de una sociedad democrática", señaló el Consejo de Gobierno costarricense. En el texto Costa Rica también expresó su "apoyo a quienes de manera consistente deben romper el silencio para alcanzar el derecho a una vida digna libre de amenazas y discriminación".

El documento fue leído en una conferencia de prensa por la vicepresidenta costarricense, Epsy Campbell, quien es afrodescendiente y reconocida por la defensa de los derechos humanos y la lucha contra el racismo. "Hoy jóvenes de todo el mundo abrazan la vida de las y los afrodescendientes y lanzan un grito desesperado por la igualdad, un grito de amor y de respeto, porque consideran que ya fue suficiente, que no se puede tolerar la discriminación. Esta es una nueva generación que no pretende guardar silencio y ser cómplice de la injusticia, de la brutalidad y del dolor", afirmó Campbell.

En consecuencia a ese movimiento global, el Gobierno "ha manifestado hoy su enérgico rechazo a todas las formas de racismo y discriminación; y le recuerda al mundo entero que la diversidad es vital para la convivencia humana", finalizó la vicepresidenta.