Escucha esta nota aquí

El Barcelona tenía muy claro antes de la crisis del coronavirus que iba a apostar por fichar a Lautaro Martínez y a Neymar este verano europeo. La idea era formar el mejor ataque del mundo, pero la planificación podría haberse quedado solo a medias.

El club blaugrana ha priorizado la llegada del delantero argentino y todo apunta a que fichará en las próximas semanas, pero el regreso de Neymar se antoja ya casi como una quimera.

Los catalanes han tanteado la operación, pero el PSG quiere imponer unas condiciones imposibles. En París darían salida a Neymar, pero no quieren hablar de trueques y solo lo venderían por 175 millones de euros en cash. Ni el Barça ni ningún otro club europeo parece que este verano pueda acercarse a esa cifra.

El Barcelona ha aprovechado el parón para sondear al PSG con una posible negociación. Desde el club se tiene claro que el brasileño desea volver sí o sí  a Barcelona y las áreas deportivas de los clubes reabrieron conversaciones hace unas semanas.

Pero el inicio no ha sido bueno. El PSG ya se muestra dispuesto a dar salida al brasileño, pero dejó claro que no le interesa ninguna pieza de la plantilla blaugrana. Si el Barcelona lanza una oferta, pidieron que fuera solamente en dinero, lo que es una clara invitación a romper cualquier negociación.

El Barcelona se había planteado el caso Neymar como una clara carrera de fondo. Con el mercado abierto posiblemente hasta el mes de enero, el club tenía tiempo suficiente para intentar su fichaje contando con la presión que iba a ejercer el propio futbolista.

Pero todo pasaba por una premisa: el traspaso debería asumirse a través de un trueque de jugadores y sin contraprestación económica alguna, algo que el PSG descarta al cien por cien. (Sport)