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El anuncio del Gobierno sobre la exclusión de las personas asalariadas de la Ley Excepcional de Diferimiento de Pagos de Créditos y Reducción Temporal del Pago de Servicios Básicos, solo aplica a trabajadores del sector público.

Fue Carlos Schlink, viceministro del Tesoro y Crédito Público, quien dejó clara la figura al exponer que  ningún empleado público ha dejado de percibir sueldo. Mientras, en el caso de trabajadores del sector privado, el tratamiento será otro. 

"Respecto al sector privado hay planillas que presenta cada empresa al Ministerio del Trabajo de manera mensual. Entonces, habrá un cruce de información de la banca con el Ministerio para que exijan los pagos de créditos a los asalariados que han percibido sus sueldos", explicó Schlink.

La autoridad, agregó que si los asalariados no percibieron todo su sueldo, la banca tendrá esa información y podrá renegociar sus créditos con su banco respectivo.

"Se supone que las empresas que presentan planillas, también han pagado los salarios", explicó Schlink para contextualizar y aclarar la situación que generó alarma en la ciudadanía.

La noticia sobre la exclusión de asalariados en el diferimiento de créditos cayó como un balde de agua fría entre los prestatarios y algunos todavía desconocen detalles sobre este asunto.

Un ejemplo es el de Eduardo Gutiérrez. El sueño de ampliar su vivienda y la llegada de un nuevo vehículo se convirtieron hoy en su peor pesadilla. Hasta ahora, solo pagó $us 10.000 de los $us 125.000 que le fueron otorgados por un banco privado. 

Gutiérrez es trabajador de una empresa privada, pero el problema está en que sus horarios de trabajo como chofer se han visto reducidos, lo que conllevó a que sus empleadores también le rebajen el salario. Con 41 años, debe cumplir con otras obligaciones

El alimento de sus hijos tampoco puede esperar. Tiene miedo, lo reconoce. Sobre todo porque debe acudir al banco a exponer su situación y no sabe qué respuesta le vayan a dar.

Postura de los bancos

Sobre el tema, el secretario ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban), Nelson Villalobos, manifestó que lo principal en el caso de los asalariados es hacer conocer su situación y se argumente que han sido afectados por la reducción o el retraso de sus salarios. El empleador tiene que comunicar estos cambios de manera escrita.

El ejecutivo acotó que hay predisposición por buscar alternativas para la reprogramación, pero se debe hacer un estudio de cada caso y establecer de qué manera se puede dar soporte al prestatario. La documentación solicitada al efecto dependerá de cada entidad.

No obstante, Villalobos expuso a EL DEBER que el diferimiento de cuotas tiene una afectación mensual de $us 500 millones en la banca y que la postergación de pagos hasta agosto afectará significativamente y reducirá la capacidad de las entidades bancarias para continuar con la intermediación de recursos que son canalizados, principalmente, a las pymes (afectando la reactivación económica).

Más del 95% de los prestatarios del sistema bancario cuentan con endeudamiento por debajo de Bs 1 millón, según datos de Asoban.

La banca maneja tres opciones sobre el particular. Trasladar las cuotas de los meses que establece la normativa hasta el final del plan de pagos; trasladar estas cuotas hasta el final del plan de pagos, pero convirtiéndolas en una sola cuota; y que las cuotas diferidas sean prorrateadas o distribuidas entre las restantes cuotas pendientes en el plan de pagos.

Efectivamente, esa fue también la respuesta que recibió Javier Balderas. A sus 52 años y con dos créditos (de consumo y de vivienda social) en dos entidades distintas, ya empezó a peregrinar en busca de ayuda. 

A él no solo le afecta que lleva dos meses sin cobrar su salario, sino que después de los 21 días de paro cívico sufrió una reducción considerable en su cargo como ejecutivo de marketing de una empresa que vende publicidad.

"Yo ya fui al banco y tengo que presentar una serie de requisitos", comenta Balderas mientras busca entre sus documentos. 

"Carta de solicitud de diferimiento del crédito explicando el motivo de la postergación del pago del crédito, la boleta de pago donde se evidencia la reducción del salario, extracto bancario de los últimos seis meses, extractos actualizados de las AFP y (el más complejo) un certificado homologado por el Ministerio de Trabajo que certifique el convenio de la empresa para la reducción de salarios", reseña el trabajador.

Esto significa que tendrá que acudir a otras entidades (en plena cuarentena) para reunir todos los requisitos y no entrar en mora. Tiene cinco días hábiles para hacerlo y al mismo tiempo debe cumplir como trabajador y padre de familia. Pese al peligro que hay en las calles debe salir para buscar una respuesta a su situación.

Servicios básicos

En junio también fenece el plazo donde el Gobierno daba un subsidio a la población respecto al consumo de servicios básicos. Se aplicaban descuentos de acuerdo a las escalas de consumo de la población.

Al respecto, el viceministro Schlink señaló a EL DEBER que la normativa es clara respecto a los descuentos y que, al reactivarse la economía e ingresar en cuarentena dinámica, no habrá mayores ampliaciones sobre este tema.

Además, Schlink descartó que se creen o se otorguen más bonos, ya que se crearon tres (Bono Familia, Bono Universal y Canasta Familiar) para favorecer a la población en este tiempo de emergencia sanitaria.

Desde el área de Relaciones Institucionales de la Cooperativa Rural de Electrificación (CRE) indicaron que se están aplicando los descuentos establecidos hasta el mes de junio y garantizan la provisión del servicio.

Desde la cooperativa cruceña, explicaron que será a partir de la factura de electricidad de julio que se empezará a cobrar con normalidad a la población, salvo que reciban alguna alerta del Gobierno.

Este reporte emerge en medio del malestar de la ciudadanía y en un escenario en el que se agrava la situación de la emergencia sanitaria que cuenta cada vez con más infectados a escala nacional.