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Tras la Bundesliga, la Primeira Liga portuguesa se convirtió el miércoles en el segundo gran campeonato del fútbol europeo en volver tras el parón por la pandemia del nuevo coronavirus y lo hizo con derrota del líder Oporto (2-1).

El equipo que entrena Sergio Conceiçao, que aventaja en un punto al Benfica, visitaba el estadio, sin público, de un Famalicao (5º) convertido en la revelación del campeonato.

El partido comenzó con un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas del Covid-19 y pese a que el partido era a puerta cerrada, varios cientos de aficionados del Oporto viajaron a Vila Nova de Famalicao, a una media hora de la gran ciudad del norte del país, para apoyar a sus jugadores con cánticos desde las afueras del estadio, pese a la vigencia de las medidas de distanciamiento social.

Un error de Agustín Marchesín sirvió para que los locales abrieran el marcador. El arquero argentino pasó un balón a un compañero, pero Fabio Martins interceptó el pase y marcó a puerta vacía al comienzo de la segunda parte (48’).

El delantero mexicano Jesús Manuel Corona empató a un cuarto de hora para el final (74’) con un remate en el segundo palo, pero Pedro Gonçalves batió de nuevo a Marchesín con un disparo ajustado desde fuera del área (78’) para dar el triunfo al Famalicao.

La derrota del Oporto puede suponer un cambio de líder si el Benfica derrota este jueves al Tondela (14º). Antes, el Portimonense logró una victoria importante en su pelea por no descender, al imponerse en su estadio al Gil Vicente por 1-0, con un solitario tanto del joven brasileño Lucas Fernandes al inicio de la segunda parte (49’).