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Fotos: AFP

A Douglas Ramírez, citado en El Comercio de Perú, se le entrecorta la voz cada vez que debe contar su historia reciente. Sucedió en mayo, en Iquitos. Su madre presentaba un cuadro de laringitis, por lo que la familia decidió llevarla al Hospital Regional de Loreto. Allí les informaron que podría haber desarrollado un cuadro de neumonía.

Pero el establecimiento de salud ya estaba colapsado, y la atención médica -dice- era reducida. La mujer recayó hasta entrar en coma. Días después falleció con un primer diagnóstico: Covid-19. “Luego de enterrarla, mi hermano Hjalmar empezó a mostrar una extraña fatiga. Su salud se deterioró rápidamente, y tras dos semanas de complicaciones respiratorias, murió. Perdí a dos familiares como si nada, es una pesadilla, cuenta.

A la fecha, el nuevo coronavirus ha causado la muerte de 5.162 personas en las 25 regiones del país (Loreto tiene uno de los más altos registros de fallecidos: 300). Con esa data, se establece una tasa de mortalidad nacional de 16,5 muertos por cada 100.000 habitantes, que convierte a esta pandemia en el evento de salud pública más letal en el Perú de los últimos años. Aunque primero hay que mirar el pasado reciente.

Historia reciente

La historiadora Carlota Casalino, quien ha estudiado la mortalidad durante el siglo XIX en Lima, determinó que las epidemias generaban preocupación entre la población en las primeras décadas del Perú republicano. Sin embargo, no eran tan letales como las endemias producidas por las pésimas condiciones sanitarias de la ciudad.

Casalino concluye que, solo en 1854 (“el año más crítico de la fiebre amarilla”), “las víctimas de epidemia representan el 29,6% del total de muertes”. Entre 1840 y 1860 (considerados “años normales”), el 50% de las causas de muerte se atribuía a enfermedades infecciosas como la disentería, vinculada a malas condiciones de higiene.

Ya en el siglo XX, la primera pandemia registrada fue el de la gripe española en 1918, que habría llegado al Perú recién en marzo de 1919. Sobre este episodio no hay cifras oficiales respecto a la mortalidad, pero el historiador Juan Luis Orrego apunta que “sí provocó que la población de Lima permaneciera en sus viviendas de forma voluntaria” para evitar posibles contagios.

En 1957, apareció una segunda pandemia global: de la denominada gripe asiática (virus de influenza H2N2), que fue registrada en nuestro país desde julio de aquel año. Según datos del entonces Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (hoy Minsa), sumó 135.292 casos y 1.081 fallecidos.

La última pandemia del siglo XX sucedió en 1968 y fue conocida como gripe de Hong Kong (virus de influenza H3N2). Aunque tampoco hay suficientes registros, se sabe que tuvo una mortalidad menor. Décadas después, en 1991 se produjo la epidemia del cólera, por la cual 2.909 peruanos perdieron la vida solo en ese año, con una tasa de 13 fallecidos por cada 100.000 habitantes en la época.

En este nuevo siglo se contaban dos pandemias que no tuvieron un impacto considerable en el Perú respecto a la mortalidad: de la gripe aviar (2003) y del virus AH1N1 (2009-2010). Durante esta última, 312 peruanos murieron. Ello cambió el 6 de marzo, cuando se anunció el primer caso de Covid-19.

Hacia el futuro

El 19 de marzo, se reportó la primera víctima peruana por la pandemia; desde ese día han fallecido un promedio diario de 66 personas infectadas con el nuevo coronavirus.

Para Elmer Huerta, experto en salud pública, no cabe duda de que estamos ante el evento sanitario de mayor letalidad de la historia reciente, pero no solo en el Perú, sino también en el mundo. Esto, explica, se debe a que el agente causante (virus SARS-CoV-2) es completamente nuevo y la humanidad aún no ha desarrollado las defensas.

“Hay que ver los números en su real dimensión, con los factores de tiempo y tendencia. Por ejemplo, sabemos que por los accidentes de tránsito mueren cientos de peruanos cada año, y es un evento cuyo impacto no ha decrecido en el tiempo. Con el Covid-19 aún no tenemos la certeza de que sostendrá su mortalidad en el 2021; eso parece muy poco probable. Pero en cuanto a la salud pública, esta pandemia ya es la más letal de los últimos años, dice.

Huerta considera que el impacto se reflejará en el aspecto social y fomentará medidas como las que ya se aplican en la cotidianeidad: el distanciamiento social y “la nueva convivencia” anunciada por el Gobierno Peruano días atrás.

Fenómeno global

La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó en abril que la tasa de mortalidad del nuevo coronavirus ya era “diez veces superior” a la de la gripe estacional, debido a que afectaba sobre todo a las personas con enfermedades preexistentes (males cardiovasculares, asma, etc.).

Al viernes 5 de junio, el mundo contaba más de 393.000 muertos por la pandemia del Covid-19, de acuerdo con los datos recopilados por la Universidad Johns Hopkins. El ranking de países con más fallecidos es liderado por Estados Unidos (108.920).

Si bien el Perú tiene una tasa de mortalidad por esta pandemia de 16,5 por cada 100.000 habitantes, todavía no es comparable con la de naciones como Bélgica (83,3), Reino Unido (60), España (58,1), Italia (55,6), Suecia (45,7) o Francia (44,7). En Latinoamérica y el Caribe, hasta ayer nuestro país solo era superado por Ecuador (20,4) y era seguido de cerca por Brasil (16,2).