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En su página de Facebook, el Centro Nacional de Enfermedades Tropicales (Cenetrop) publicó ayer un comunicado. Están desbordados porque deben procesar más de las 500 pruebas que actualmente entregan diariamente.

El personal del Cenetrop, no ha entrado en cuarentena, explica el comunicado, pese a que un 14% del personal tuvo bajas por Covid-19 y un 10% no puede asistir a trabajar porque tiene enfermedades de base.

María Isabel Méndez, directora de este centro referencial para enfermedades tropicales en Bolivia, pide que se abran nuevos laboratorios alrededor de la ciudad. “Tenemos mucha población alejada que necesita tener mayor accesibilidad a cada centro para la prueba PCR”, explica. 

PCR significa, en inglés, reacción en cadena de la polimerasa. Es la prueba que registra un fragmento del material genético del coronavirus. 

El Ministerio de Salud ha contratado a seis bioquímicas para que colaboren en el trabajo del Cenetrop. Dos de ellas están de baja por Covid-19

Para que la población entienda el trabajo, Isabel Méndez explica que existen pasos a seguir desde que se abren los paquetes con muestras que llegan de diferentes lugares. Todas llegan siguiendo una cadena de frío en cajas de telgopor. En ese momento se procede a revisar si la codificación pertenece a la ficha epidemiológica y si coinciden los datos registrados.

Después se realiza la extracción del ácido desoxirribonucleico, lo que da paso al procedimiento de la técnica de reacción en cadena de polimerasa. “Son varios pasos a seguir”, explica.

Para garantizar la cadena de frío, el banco Fassil donó dos heladeras, pero al ver el gran flujo de muestras, donaron dos más. “Una organización de EEUU que trabaja con jóvenes nos pidió un listado de cosas que necesitamos. Está todavía por conseguirse. Todo lo que es para Covid 19 está agotado”, explica.

Según comenta un proveedor que prefiere no identificarse, los reactivos se acabaron en la fábrica. “Fue absorbida toda la producción y nuestras órdenes no han sido atendidas (en el laboratorio de EEUU). No hay disponible porque la demanda es alta”, afirmó.

Según Méndez, lo más importante es tener las máquinas para las pruebas PCR. Los termocicladores, que procesan la prueba de PCR, son necesarios.

La gente capacitada en biología molecular está, y son considerados héroes por la directora. “Son héroes y heroínas. Dan todo por la población, pero la gente no nos comprende. Tenemos carencias, por eso hice el comunicado en la página de Cenetrop. Siempre trabajamos con bajo perfil, pero ahora la gente se está enterando, porque no saben lo que pasa en el lugar. Agradezco a quienes nos den una mano”, dice.

Reciben apoyo, en alimentación, por parte de Rosario Schamissedine, y el fin de semana una bioquímica particular comprometida con el rubro, les da almuerzo para el personal, de lunes a lunes e inclusive feriados.

También les llevan fruta “para que los trabajadores estén bien nutridos, porque emocionalmente se agotan. Ahora hasta estigmatizan a la gente que trabaja en el diagnóstico de Covid-19. Pero estamos comprometidos con el laboratorio, para dar fortaleza y estar unidos y en armonía. Todos tenemos que brindarnos ánimo en esta ardua tarea”, concluye.

A veces, desaduanizar el kit de extracción de ARN, que llega desde La Paz, demora tres días. Eso ya ha cortado la realización de pruebas. 

En las últimas semanas, varias organizaciones han llevado trajes de protección al Cenetrop, que está abierto a seguir recibiendo colaboraciones en la avenida Centenario y segundo anillo.

El Club de Leones y Médicos Jenecherú entregaron quince kits para la protección del personal.