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Ya pasaron cinco años desde su retiro y aún sigue extrañando el fútbol, en especial los partidos oficiales, donde casi siempre salió aplaudido no solo por su nivel de juego, sino también por el derroche de energía y las ganas. Eso sí, a medida que ha pasado el tiempo Ronald García se ha dado cuenta de que hay vida más allá de un balón. El ex volante cruceño, que colgó las chuteras a los 34 años (el 15 de mayo de 2015) estando en Oriente Petrolero, hoy es un empresario al que le va bien en su emprendimiento, pues la empresa de seguridad que formó pasó en los últimos seis años de 3 a 30 trabajadores.

“No me puedo quejar, me va bien porque siempre me gustó trabajar con responsabilidad, como en el fútbol. Primero la empresa solo ofertaba seguridad electrónica, y luego pasamos a ofrecer servicios de seguridad con guardias”, explica ‘Nacho’, que ha dejado de lado un poco la preparación física, que antes era parte de su rutina diaria. En la actualidad su relación con el balón se resume a partidos de fútbol los fines de semana entre amigos. Los ejercicios, que le permitieron alcanzar un físico privilegiado pasaron a segundo plano.

Antes, Nacho estuvo un tiempo participando de los torneos de la Mutual de Exjugadores, pero poco a poco dejó de hacerlo porque asegura que es competitiva, pues hay futbolistas que aún están en excelente forma. “Más me gusta jugar en una cancha de barrio”, afirma el mediocampista, que en los últimos años aumentó de peso. “Subí 15 kilos porque ya no me muevo como antes. En realidad, no hago ejercicios entre semana”.

También ocupa parte de su tiempo en el trabajo de representante de jugadores que realiza junto a otros tres socios que radican fuera del país, y también en Bolivia, uno de ellos es el exvolante Rubén Tufiño. “Actualmente tengo la representación de Alexis Ribera, Samuel Pozo y Carlos Soliz, entre otros”, sostuvo Nacho, que ya ha realizado transferencias de jugadores en el ámbito nacional y espera llevar  a otros  fuera de Bolivia para que cumplan el sueño que él logró concretar.

Consultado sobre si en su vida de empresario ya superó los ingresos que tenía en su etapa de futbolista, su respuesta fue contundente: “Aún no, pero para eso trabajamos, para que la empresa crezca y nos superemos día a día. El objetivo es ser competitivos”. Antes de la paralización del fútbol por la pandemia, Nacho trabajó en la seguridad del clásico y en partidos de la Sudamericana para Oriente.

Experiencia corta

Ni bien colgó la chuteras, Nacho García siguió cerca de sus excompañeros al asumir como director deportivo de Oriente Petrolero, cargo que desempeñó por año y medio y que luego tuvo que dejar por falta de presupuesto del club para cubrir el pago de esa función, clave en clubes de otros países de Sudamérica y de Europa.

“Le agradezco a ‘Keko’ Álvarez (presidente de esa época de Oriente), que posibilitó que asuma un trabajo que me gustó y en el cual aprendí muchas cosas. Él también fue el que hizo posible mi regreso. Salí bien y no le guardo rencor a nadie, eso es lo bueno”, sostuvo el exjugador, que luego empezó a dedicarse casi íntegramente a su empresa que en los últimos meses ha incursionado en bioseguridad por la pandemia, trabajando junto con su hermano Ignacio García, que es futbolista profesional, pero que está sin equipo.

Nacho ya no está ligado a un balón, aunque no olvida que tuvo una carrera de 16 años, jugando 40 partidos en la selección boliviana y marcando dos goles. También disputó la Copa América en 2001, 2007 y 2011. En el país jugó en Oriente Petrolero y Bolívar, y fuera de Bolivia estuvo en el Aris, de Grecia, el Alverca, de Portugal, y el Anorthosis Famagusta, de Chipre.

"Siempre quise ser militar"

Al dirigir una empresa de seguridad, Ronald García se siente realizado, pues fue lo más cercano a su inicial  objetivo de estudiar una carrera militar cuando aún no se había convertido en futbolista profesional. “Siempre quise ser militar, pero mi pasión por el fútbol ganó la pulseada”, sostuvo.

García no pudo cumplir el sueño de ser militar, pues a los 17 años partió a Bolívar, su primer club profesional. En el equipo paceño debutó en 1998, luego de formarse en la Academia Tahuichi. Sus condiciones resaltaron rápidamente en la academia paceña, desde donde en 2001 emigró al fútbol de Portugal para sumarse al Alverca. Desde ese año su carrera no paró hasta su retiro en 2015, en Oriente Petrolero.

Al detalle

La familia: Ronald García está casado con Kenia Roca, con quien tiene cuatro hijas: Erika (21 años), Nathaly (16), Valentina (9) y Celeste (4).

De corazón albiverde: ‘Nacho’ hizo lo posible para jugar en Oriente, equipo del cual es hincha. En el equipo albiverde estuvo en dos etapas: 2004-2005 y 2012-2015.

Principal logro: Fue clave en el equipo de Bolívar que llegó a la final de la Copa Sudamericana 2004, en la que el campeón fue Boca Jrs., de Argentina. /(25 JUN 2020)