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Con el Covid-19 no hay como bajar la guardia y ello lo entiende muy bien Elvis Verástegui, que el martes recibió el alta médica para dejar la Caja Petrolera luego de 32 días de luchar contra el Covid-19, de los cuáles estuvo nueve en coma inducido. Por los cuidados que debe tener en su domicilio, aún no puede abrazar a su pequeña hija, Antonella, de dos años.

Las mismas precauciones debe tener el pugilista con su esposa Amelia Vargas, y su hijo, Luis Enrique, de 23 años, que dieron positivo por el coronavirus, pero que no los atacó tan fuerte, y hoy esperan sus pruebas negativas que les confirmará si ya están libres totalmente del Covid-19. Amelia solo perdió el olfato, mientras que Luis Enrique tuvo dolores de cabeza y ardor en los ojos. Al que más le afectó fue a Elvis, que necesitó de plasma para reaccionar y salvarse de la muerte.

“La verdad cuando desperté del coma inducido lo primero que hice fue pedir un celular para hablar con mi familia. Cuando me dijeron que estuve nueve días entubado, no sabía que había pasado tanto tiempo. Encima uno pierde todas las fuerzas por estar sin movimiento, y recién al tercer o cuarto día de despertar vuelve un poco a la normalidad. Al andar unos cinco metros me sentía cansado y recién pude ir al baño solo al cuarto día”, explica.

El martes estuvo lleno de sorpresas para Elvis. Inició la jornada con la noticia de que le daban de alta. Luego se dirigió a su casa, donde los esperaban los familiares de él y de su esposa con varios mensajes de apoyo y felicitación por haber superado el coronavirus. Todos guardaron la distancia correspondiente y luego el boxeador se arrodilló para entrar en su casa, en agradecimiento al creador. “Dios ha querido que tenga esta segunda oportunidad”, sostuvo.

Antes de salir de la Caja Petrolera, a Elvis le realizaron la primera prueba para saber si el virus seguía en su cuerpo. Esta dio negativa y en siete días más le harán el segundo test, que debe confirmar totalmente su recuperación. Hasta ese momento, deberá esperar para acercarse a Antonella y alzarla como siempre lo hacía hasta antes de padecer del virus. Cuando tuvieron los primeros síntomas, Elvis y su esposa, la pequeña tuvo que irse a vivir con sus abuelos. Allí estuvo los últimos días, pues tampoco podían acercarse a ella su hermano mayor.

Para cerrar un día lleno de emociones, Verástegui agradeció a todos sus amigos, familiares y al mismo alcalde de Cotoca, Wilfredo ‘Coco’ Áñez, por el apoyo en estos momentos difíciles. “Me brindaron ayuda de todo tipo, hasta económica. ‘Coco’ Áñez también se contagió con el virus, pero gracias a Dios está estable”, concluyó el pugilista, que en septiembre de 2019 se consagró campeón nacional de peso pesado.