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El ingenio de los niños y jóvenes se pone a prueba en la primera feria internacional de innovación y emprendimiento que se realizará desde Santa Cruz. El formato virtual del evento permite la participación de proyectos de otros países, lo que llamó la atención de empresas internacionales. El evento central será el 17 de julio.

Marcela Aramayo, directora y creadora de ‘Mi pequeño emprendedor’ apuesta a la formación temprana e integral de los menores para que puedan afrontar los retos de una sociedad cambiante. Para ello, lanzará, a partir de agosto, la primera escuela de emprendedores con capacitaciones adecuados a las diversas edades de lo niños y que explorarán sus cualidades en áreas como inteligencia emocional, oratoria, liderazgo, ventas y diseño gráfico.

Los cursos se complementan con charlas dirigidas a padres de familia. Su participación activa supone un aliento a la inquietud de los menores.

La feria emprendedora se ha adaptado a las condiciones de aislamiento que vive gran parte del continente. Para Aramayo, “trasladar la feria a un entorno virtual ha permitido que participantes de otros lugares se interesen y se registren”. La convocatoria está disponible en la cuenta de Facebook de ‘Mi pequeño emprendedor’.

Los interesados deberán enviar un video que describa su proyecto o idea de negocio. Los días previos a la feria “se realizarán diversas capacitaciones en oratoria, ventas y otras áreas para que las exposiciones sean más impactantes”. Un jurado de expertos y coach internacionales serán los responsables de evaluar y enriquecer las propuestas presentadas. El proyecto ganador conseguirá una mentoría con un coach.

El interés que ha despertado el evento ha obligado a Aramayo a considerar dos categorías de participantes, de 5 a 15 años y otra juvenil de 16 a 19 años.

Los pedagogos reconocen que los niños asimilan los conocimientos de manera más rápida y duradera que las personas mayores. Para Marcela Aramayo, los niños y jóvenes requieren competencias como la autoestima, las habilidades comunicativas o la visión empresarial para adaptarse a un contexto laboral que se pronostica cambiante. La escuela de emprendedores estimula la creatividad de los menores para capacitarlos en la crear soluciones que responda a un interés para todos.