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Desde hace cinco días, más de un millar de voluntarios realizan un rastrillaje por los barrios de Santa Cruz de la Sierra en busca de personas afectadas por el Covid-19 con el fin de atender, en una primera instancia, la necesidad médica de los enfermos. Además, se busca levantar datos estadísticos más precisos sobre la población infectada por el coronavirus.

Estos voluntarios llegaron de todas partes. Estudiantes de Medicina, egresados y licenciados del área de salud se encuentra caminando por los distritos y, en este corto tiempo, tienen anécdotas de lo que sucede en las viviendas de los cruceños.

Las vivencias han sido positiva y negativas para el estudiante de Medicina Jaime Humaday, que cumple con su etapa de internado y se encuentra realizando este voluntariado en representación de la Udabol y el Distrito 10. 

"La gente que de verdad lo necesita nos abre las puertas de su casa y nos preguntan de todo. Explicamos todo el tratamiento y de lo que se está dando para medicar. También hay gente que por temor no dice que está enferma, porque vive en alquiler", contó.

Humaday recordó un caso que hoy vivió. Unos vecinos le informaron que una señora de una vivienda donde se alquilan cuartos, presentaba los síntomas de coronavirus, pero ella no los quiso recibir porque tenía miedo que los demás se enteren de su caso y la quieran sacar de ahí. "La sociedad está mal informada sobre esta enfermedad. Queremos  brindarles la información necesaria para evitar esto", afirmó el voluntario 

Emildson Cardozo, que llegó de su natal Manaus (Brasil) a Santa Cruz hace cinco años, está encargado de atender en la ambulancia que recorre los barrios. El médico osteópata ha observado que los habitantes esperan ansiosos a las brigadas, porque de esa manera se informan con certeza de cómo proceder en caso de que se presenten síntomas de coronavirus en sus familias.

"Las personas no tienen el conocimiento de qué hacer, pero con un poco de charla vuelven a sentirse mejor", relató Cardozo, recordando el caso de una señora adulta que presentaba una baja saturación en el oxígeno en sangre, pero cuando fue atendida, "y aunque nadie lo crea, ella mejoró su estado de salud. El estado anímico es crucial para vencer la enfermedad", aconsejó el médico.

En las provincias también se vive otro drama. Nelson Ribera, médico recién graduado que está a la espera de la emisión de su título en provisión nacional, contó que él se traslada desde la capital hasta Yacapaní para dar charlas informativas a los diferentes sectores de ese municipio.

Una de ellas fue con el sector de los mototaxistas. "Tienen curiosidad por saber cómo se transmite la enfermedad y qué pueden hacer con los usuarios que necesiten trasladarse en sus unidades de trabajo", dijo Ribera.

Así, entre vivencias, transcurren los días de los voluntarios que han decidido encarar la situación y ayudar a detectar la presencia de este virus que ha saturado los centros hospitalarios de la ciudad.

Apoyo médico

Herland Vaca Díez, médico nefrólogo cruceño y expresidente cívico, fue el encargado de asesorar a la Secretaría de Salud del municipio capitalino en la parte de tratamiento medicinal.

Sobre el estudio de la Ivermectina, lamentó que no recibió el apoyo necesario por parte del Gobierno nacional, Gobernación y la Universidad estatal, ya que se requiere de respaldo económico para la realización de las pruebas de PCR para los enfermos. "Se tomaba una prueba al inicio del tratamiento, a los cinco días de la toma de la medicación se volvía a hacer otra prueba y a los 14 días la última para tener la negatividad", explicó el galeno.

Por su parte, el neurocirujano y también expresidente cívico Germán Antelo indicó que la estrategia que se venía realizando, es decir, esperar que el enfermo llegue al hospital, no dio resultado, porque siempre llegaba grave y necesitaba internación o terapia intensiva.

"La estrategia que veníamos recomendando desde hace más de dos meses consistía en buscar a los enfermos. El enemigo es invisible, hay que buscarlo, uno no puede luchar contra algo que no ve", dijo Antelo.

El galeno ve correcto el rastrillaje, pero para que sea efectivo, los sospechosos de portar el virus tienen que iniciar tratamiento, hacer las pruebas y, como hicieron en Guayaquil, apoyarlos con alimentación para completar el cuadro.

"Sería rastrillaje e identificación (diagnóstico clínico). A los pacientes leves se lo puede aislar a su casa o enviarlo a un centro de recuperación. Los casos moderados, se los tiene que derivar a los hospitales preparados para eso. Y los más graves, los que tienen problemas respiratorios, a las terapias intensivas", detalló Antelo.