Edición Impresa

Virus político: peor que la Covid-19

25/6/2020 03:02

Escucha esta nota aquí

Por: Wang Jialei, Cónsul General de China

Escribo esta nota en respuesta al artículo "China en el ojo de la tormenta mundial y Bolivia frente a cuatro virus", publicada en El Deber el pasado 16 de junio y escrita por el exfiscal general de Bolivia, Pedro Gareca Perales, en el que expone su punto de vista sobre la respuesta de China a la Covid-19 y sobre coyunturas políticas internas de Bolivia. En concordancia con mi condición de diplomático, no me corresponde y tampoco me interesa realizar comentario alguno sobre los temas políticos del país que es mi anfitrión, mas es necesario hacer algunas precisiones al artículo del señor Gareca, en lo que respecta al mío, China.

Primero que nada, sorprenden los errores básicos. El artículo comienza presentando cifras tan ridículamente equivocadas sobre la población mundial y la de China, que sólo pueden atribuirse a un vergonzoso descuido, espero que el señor Gareca tome en cuenta esto para no volver a equivocarse; segundo, es claro que Beijing y Hong Kong también han sido golpeados por el coronavirus y no como se imagina el señor Gareca Perales, cuando afirma que el coronavirus “se propagó sin límites a cinco continentes, salvo a Beijing y Hong Kong”. Según las cifras de las autoridades sanitarias de las ciudades citadas, hasta el 16 de junio se contabilizaban 557 y 1120 casos confirmados en dichas ciudades, respectivamente. El número de casos confirmados en Beijing es cuatro veces mayor que el de la vecina ciudad, Tianjin. Estos son hechos objetivos que no se pueden negar caprichosamente.

Pero más grave que los errores arriba mencionados, son la estigmatización y los prejuicios sobre China que se manifiestan en el artículo del señor Gareca Perales.

Él insiste, sin más prueba que algunas suposiciones, en que el virus proviene del Laboratorio de Virología de Wuhan; sin embargo, los científicos y virólogos más prestigiados del mundo señalan que el virus proviene de la naturaleza. Los resultados de sus investigaciones se han publicado en revistas científicas tan importantes como Nature, The Lancet y Science. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su secretario de Estado Mike Pompeo, también han insistido reiteradamente en que el virus proviene del Laboratorio de Virología de Wuhan, pero científicos estadounidenses como el Dr. Anthony S. Fauci, director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas de Norteamérica, lo han negado públicamente. Es más, el 30 de abril pasado, la agencia de inteligencia norteamericana CIA, anunció en su sitio web que "la comunidad de inteligencia de los EEUU está de acuerdo con el amplio consenso de la comunidad científica de que el Covid-19 no es artificial y no ha sido modificado genéticamente".

Es imperativo rastrear el origen del Covid-19, por eso China está abierta y comprometida a la cooperación científica internacional para lograrlo; pero debe estar claro que el rastreo del virus es un asunto científico, por lo que las investigaciones deben ser encargadas a la comunidad científica y a expertos médicos a nivel mundial para así obtener conclusiones veraces, sustentadas en hechos y pruebas. El rastreo de virus no es un tema político, China se opone a cualquier manipulación política de la crisis sanitara y a la "presunción de culpabilidad" sobre un problema global que sólo podremos superar unidos.

El señor Gareca Perales cuestiona a China por el supuesto retraso de información. De hecho, el comprender cualquier virus requiere un proceso; pasados más de seis meses del inicio del brote, el ser humano aún sabe muy poco sobre la Covid-19. Desde el principio, China siempre ha mantenido una actitud abierta y transparente, informando de manera inmediata tanto a la OMS como a otros países, incluido EEUU. China ha publicado información tal como la secuencia completa del genoma del coronavirus, los cebadores y sondas específicas para detectar el virus. A los lectores que les interese conocer con más detalles, pueden consultar el libro blanco que se encuentra en el sitio web de la Oficina de Información del Consejo de Estado de China: http://english.scio.gov.cn/whitepapers/2020-06/07/content_76135269.htm.

Los hechos han demostrado que China ha ganado un tiempo precioso para la lucha mundial contra la pandemia; sin embargo, algunos países no aprovecharon el tiempo logrado por las medidas estrictas de control que llevó a cabo China, sino que recurrieron a culparla cuando la epidemia los sobrepasó. Países asiáticos como Corea del Sur, Japón, Singapur, que tomaron medidas inmediatas, han logrado controlar la pandemia en corto tiempo.

Para cubrir la gran demanda de insumos y dispositivos médicos tanto en China como en cientos de otros países, los trabajadores chinos laboran las 24 horas del día. Sin embargo, para el Sr. Gareca Perales, China aprovecha la crisis para hacer negocios millonarios. El hecho es que, siendo China la principal fuerza industrial del mundo, no sólo ha brindado apoyo y facilidades a otros países para la compra de suministros médicos, también ha fortalecido el control de calidad de los materiales exportados y ha donado importantes cantidades de suministros médicos a más de 150 países, regiones y organizaciones internacionales. También ha brindado una importante ayuda de 50 millones de dólares a la OMS.

Según la opinión del señor Gareca Perales, los materiales sanitarios de China fueron rechazados por España e Italia porque no cumplieron con los estándares internacionales; el hecho es que algunos usuarios europeos no están familiarizados con el uso de algunos productos chinos, lo que llevó a que se comentan algunos errores. Después de comunicarse con las compañías chinas relacionadas, estos países han continuado demandando grandes cantidades de materiales sanitarios de fabricación china.

El espíritu de colaboración de China no termina ahí, también ha enviado hasta la fecha a 29 grupos de expertos médicos con destino a 27 países; realizó más de 70 videoconferencias con expertos de Corea del Sur, Japón, Rusia, EEUU, Alemania y Bolivia, entre otros; la Academia de Ciencias de China lanzó las plataformas: "Datos de Covid-19", "Sistema Nacional de Servicios de Recursos Científicos y Tecnológicos de Covid-19" y la "Plataforma de Intercambio de Documentos de Investigación de Covid-19", en las que hasta el 31 de mayo pasado, dichas plataformas proporcionaron información a más de 370.000 usuarios a nivel global y ofreció más de 48 millones de servicios de descarga y navegación.

En la videoconferencia de la 73a Asamblea Mundial de la Salud celebrada recientemente, el presidente Xi Jinping anunció que una vez desarrollada una vacuna de Covid-19 por parte de China, ésta estará disponible a nivel global como un bien público mundial, además de otras cuatro medidas para apoyar a la cooperación internacional contra la pandemia. Hasta la fecha, China ha anunciado la suspensión del servicio de deuda a 77 países en vías de desarrollo.

La donación de suministros médicos a la comunidad internacional por parte de China se deriva de su tradición cultural de solidaridad, de la empatía por el sufrimiento de otros pueblos, de su espíritu humanitario, de la vocación de trabajar juntos frente a los desastres y de la responsabilidad internacional que conlleva ser un país grande.

No obstante, en opinión del articulista, "en los sistemas comunistas parece que los principios de buena fe y solidaridad no cuentan, así sea en épocas de pandemia y cuando se trata de control planetario". No sólo ignoró por completo la contribución de China a la cooperación internacional en la lucha contra la pandemia y su tradición cultural de solidaridad, sino también calumnió maliciosamente su sistema político. En lo que a él respecta, mientras sea un régimen comunista, debe ser cruel e indiferente; en mi opinión, el "virus político" que promueve este prejuicio ideológico y la doble moral, terminará por hacer más daño a la población mundial que el mismo coronavirus.

La verdadera justicia está en el corazón de la gente. La actitud abierta, transparente y responsable de China y su apoyo incondicional a la lucha mundial contra la pandemia, han sido ampliamente reconocidos por la comunidad internacional. El enemigo común de la humanidad es el virus, no un país y menos una raza. El virus no conoce fronteras ni sistemas sociales por lo que la unidad y la cooperación son las armas más poderosas para superar la pandemia.

China también ha sido golpeada por el virus y parte importante de su esfuerzo, ha sido también realizar importantes contribuciones a la lucha internacional contra la pandemia. La dedicación del pueblo chino en estos momentos difíciles, así como la de cualquier otro pueblo del mundo, debe ser considerada de manera justa. Para vencer la pandemia, es necesario buscar la colaboración mundial en lugar de buscar culpables.