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A los problemas ocasionados por la pandemia por coronavirus, la población cruceña ha sumado otra preocupación a su vivir: las inundaciones ocasionadas por las inusuales lluvias de junio. Las secuelas de la torrencial precipitación que se registró el lunes aún se observan en varios barrios de Santa Cruz de la Sierra. Y para agravar la situación, este jueves ingresó a la región un frente frío acompañado de un aguacero.

En zonas bajas de la capital cruceña, los vecinos están literalmente con el agua hasta las rodillas. Los llamados de auxilio llegan a la Alcaldía desde la zona de la avenida G-77, del Plan Tres Mil y de la Pampa de la Isla.

El director del Departamento de Prevención de Riesgos y Emergencias, Roxney Borda, informó que cuatro brigadas están socorriendo a los barrios  y con ayuda de motobombas se ha procedido a desaguar las casas inundadas.

Según Borda, también se utiliza maquinaria pesada para abrir cauces que permitan que el agua estancada en algunas calles, pueda fluir. 

Para reportar emergencias se tiene a disposición el número 800125050

Otra de las zonas afectadas se ubican en el séptimo anillo de la avenida Cristo Redentor, donde condominios resultaron anegados debido al rebalse de un canal de drenaje que no está revestido. “Los vecinos tuvimos que contratar una retroexcavadora para  hacer correr el agua que se ha entrado a nuestras casas y  ha afectado a 18 autos dentro del garaje”, señaló Claudia Demattei, del condominio Millenium, quien lamentó que la Alcaldía no haya dado solución a este problema, que se arrastra desde hace cinco años. 





Por otro lado, el secretario de Obras Públicas de la Alcaldía, Freddy Arauco, señaló que se está evaluando cuáles son las zonas más afectadas por el rebalse y deterioro de canales tras la intensa lluvia. A priori, dijo, los principales daños se registran en los canales Chivato y Pero Vélez. 

Respecto al trabajo que se realizará, Arauco señaló que se esperará que termine la cuarentena para  empezar a reparar esos daños, pues desde que empezó la medida restrictiva por el coronavirus, algunas empresas tienen estancados los trámites de sus pagos, a pesar de haber concluido sus trabajos, mientras que otras quedaron con obras por concluir y, por lo tanto, también se les adeuda. 

Arauco dijo que la intensidad de la lluvia hizo colapsar los canales de drenaje, puesto que en pocas horas se concentró la mayor precipitación, similar a lo que ocurrió en 2017. “Estas lluvias nos causan desastres porque luego debemos reparar los canales, lo que significa muchas veces un precio hasta superior en comparación con la construcción de nuevos canales porque implica demolición, más maquinaria y hasta más tiempo”, manifestó. 

Según el funcionario municipal, el metro cuadrado de canal revestido puede costar $us 80, mientras que la reparación está entre los $us 120 y 140. 

Lamentó también que el crecimiento de la mancha urbana en muchas zonas no haya tomado en cuenta las dimensiones adecuadas para la canalización, lo que deriva en problemas en varias partes ya urbanizadas. “Hay zonas donde tendríamos que hacer canales subterráneos, pero eso saldría cuatro veces más caro, es inviable”, dijo. 

Recordó que la ciudad tiene un plan de canalización de $us 900 millones, pero que actualmente no hay recursos disponibles para ejecutarlo.