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El coronavirus es un genoma cambiante y así lo ratifican profesionales en medicina que cada vez se muestran sorprendidos por los constantes cambios sintomatológicos que presenta. De momento no existe un tratamiento específico, pero sí pautas establecidas por las autoridades en salud para tratar a pacientes leves y críticos.

Cuando se dieron los primeros casos de este virus en diciembre de 2019 en Wuhan, China, los enfermos presentaban ciertas patologías que ahora han cambiado. Al principio, los contagiados presentaban síntomas parecidos a los de una neumonía, pero luego se comprobó que no correspondían ni al síndrome respiratorio agudo grave (SARS) ni al síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS).

Para Wilfredo Anzoátegui, presidente del Colegio Médico de Santa Cruz, el virus tiene la capacidad de cambiar genéticamente y se puede manifestar de manera distinta, incluso pueden diferir los síntomas entre personas que conviven bajo un mismo techo.

Explicó que al inicio se pensaba en una enfermedad que ocasionaba problemas respiratorios y digestivos en el paciente, con dificultad para respirar y presencia de diarreas, vómitos y nauseas. "Actualmente se han visto también problemas laríngeos y problemas en la piel que son como alergias".

Se refirió que se han tenido casos en los que los pacientes presentaron una coloración de los pulpejos de los dedos, lo que tiene que ver con "falta de oxigenación (cuando ya se está afectando al pulmón)".

José (nombre ficticio porque prefiere quedar en el anonimato) contó a EL DEBER que los inicios de su enfermedad fueron diferentes a lo que habitualmente se conoce y lo primero que sintió fue un ardor en los ojos, luego en la cadera y en la parte baja de la espalda. Al segundo y tercer día tuvo un decaimiento y dolor en las articulaciones, lo que le hizo pensar que se trataba de un cuadro de dengue, algo que fue descartado cuando se sometió a una prueba PCR y se le diagnosticó el coronavirus.

En la web de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se explica que los síntomas más habituales son fiebre, tos seca y cansancio. Otros síntomas menos frecuentes son dolores y molestias en el cuerpo, congestión nasal,  dolor de cabeza, conjuntivitis, dolor de garganta, diarrea, pérdida del gusto o el olfato y erupciones cutáneas o cambios de color en los dedos de las manos o los pies. 

Esta organización indica que estos síntomas suelen ser leves y comienzan gradualmente y que la mayoría de las personas (alrededor del 80%) se recupera de la enfermedad sin necesidad de tratamiento hospitalario. Una de cada cinco personas que contraen Covid‑19 acaba presentando un cuadro grave y experimenta dificultades para respirar. "Las personas mayores y las que padecen afecciones médicas previas como hipertensión arterial, problemas cardíacos o pulmonares, diabetes o cáncer tienen más probabilidades de presentar cuadros graves. Sin embargo, cualquier persona puede contraer Covid‑19 y caer gravemente enferma", dice la OMS.

No automedicarse

El presidente del Colegio Médico de Santa Cruz, Wilfredo Anzoategui, recomienda a la población evitar automedicarse pues se arriesga a sufrir algún grado de intoxicación por la ingesta errada o mal dosificada de medicamentos. Invitó a llamar a los números de emergencia que han sido dispuestos por el Ministerio de Salud, la Gobernación o el municipio para que los ciudadanos hagan sus consultas previas, antes de acudir a buscar atención en un centro de salud.

La OMS publicó que actualmente no existe ningún medicamento autorizado para tratar o prevenir el coronavirus y que a la fecha solo están en marcha varios ensayos de fármacos. Remarcó que se debe buscar atención médica para tratar cualquier sintomatología.