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La mayoría de los cruceños tomó alguna medicación sin receta ni indicación médica para combatir los síntomas del coronavirus. Según dejan ver los resultados de una encuesta, el 56% de los infectados se automedicó alguna vez en lo que va de la pandemia.

Dos estudios, efectuados por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales José Ortiz Mercado (IIES) de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Uagrm y la Universidad Johns Hopkins-AB PRISMA, indican que de las personas contagiadas, el 32% se automedicó, el 24% solo a veces y el resto nunca o casi nunca. En tanto, el 14% los no infectados reveló haber tomado medicamentos sin prescripción y el 21% también pero con menos frecuencia.

Wilfredo Anzoátegui, presidente del Colegio Médico, advierte los riesgos de esta práctica y considera que la difusión de información sobre ‘medicamentos milagrosos’ es peligrosa. “La automedicación de entrada es peligrosa porque el usuario no conoce el mecanismo de acción de la droga. Quizás mezclan más de un fármaco y alguno se potencia y causa daño”, explicó. Por eso, explica, es que en medicina no se habla de productos por sí mismos, sino protocolos y guías de tratamiento.

Sobre la difusión masiva de estudios y posibles curas del coronavirus, Anzoátegui sostiene que en el último tiempo han aparecido muchos y que son publicaciones propiciadas por los fabricantes para satisfacer sus intereses. “El pueblo se agarra (de esos productos) por desesperación”, sostiene. Para el especialista, da igual que se trate de medicamentos naturales o de laboratorio, el efecto nocivo puede ser el mismo.

Pero no solo las empresas productoras alientan la difusión de supuestas curas contra el virus, también lo hacen los medios, las redes o los políticos. “Es una irresponsabilidad”, sostiene Anzoátegui y afirma que solo un médico o profesional de salud puede referirse al tema.

Con el coincide Boris Chang, del Servicio Departamental de Salud, que califica de “infodemia” el exceso de información sobre productos que no tienen respaldo científico. Además de los riesgos que advierte Anzoátegui, Chang habla de posibles intoxicaciones y sobremedicación. “La automedicación nunca es recomendable”, afirma.

Centros de contagio

Los mercados, entidades financieras y supermercados son los lugares más riesgosos, según la percepción de los cruceños reflejada en estos estudios. El 70% de las personas infectadas y el 78% de las no infectadas cree que los mercados municipales son los lugares de mayor exposición, seguido de las entidades financieras (42% y 61%) y de los supermercados  (44% y 53%). Le siguen el transporte público y los mercados ambulantes.

Sonia Rueda, directora de Mercados Minoristas de la Alcaldía, asegura que los 81 mercados tienen las medidas de seguridad y que son muy estrictos con su cumplimiento. De hecho, afirma, tres mercados –Florida, Mutualista y Abasto- cerraron temporalmente por haber incumplido ciertas normas. De igual forma en los supermercados, el presidente de la Asociación Boliviana de Supermercados, Sergio Weise, indica que las medidas que los supermercados han adoptado para evitar los riesgos nos han sido dadas por especialistas sanitarios y que todos los días se desinfectan los ambientes.

En relación a las entidades financieras, otro de los lugares calificados como de alto riesgo por la población, Nelson Villalobos, secretario ejecutivo de Asoban, indica que si bien se cumplen con medidas de seguridad lo que hace falta es mayor disciplina por parte de los clientes. “Deben ser responsables de su propia seguridad, guardar la distancia y asistir con barbijo”, señala y agrega que cada banco define su aforo durante la pandemia.

Sin embargo, muchos trámites bancarios no requieren la presencia física del usuario y esa es una ventaja de la que los bolivianos están sacando provecho. Villalobos dice que el número de usuarios por internet ha crecido en estos meses y que cada vez más gente se anima a mover dinero mediante un clic.