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Las imágenes de casas con el ‘agua hasta la cintura’ no se dan solamente en los barrios periféricos, sino también en zonas residenciales; y no precisamente en las calles, sino hasta dentro de los hogares.

“Desde hace cinco años vivimos así, cada lluvia fuerte que cae hace que el canal Juan Pablo II se desborde y el agua inunde nuestros condominios; nos hemos cansado de mandar cartas a la Alcaldía para que nos den una solución”, señala Claudia Demattei, del condominio Millenium, ubicado en el séptimo anillo de la avenida Cristo Redentor. 

La vecina muestra fotografías de su casa y de sus vecinos, llenas de agua después de la lluvia ‘extraordinaria’ caída el lunes en Santa Cruz y de los autos parqueados en las calles cubiertos por las aguas. “Se dañaron 18 vehículos debido a la inundación; hay gente que por tercera vez deberá hacer reparar su auto por esta razón”, acota la mujer, indignada porque, asegura, no reciben respuesta de la Alcaldía (“en qué cajón quedará archivada nuestra carta”, se pregunta) desde hace cinco años para tener una solución. 





Imagen de un baño en el condominio Millenium

Incluso, aseveró, el día después de la lluvia, los vecinos de los condominios afectados tuvieron que acuotarse para contratar una retroexcavadora que abra paso en el canal y las aguas puedan salir de sus casas. 

Esta situación, señaló Freddy Arauco, secretario de Obras Públicas de la Alcaldía, se da en muchas zonas de la ciudad porque el crecimiento urbano no tomó en cuenta la canalización y el tráfico de vehículos en la dimensión que se precisa. Sobre esa zona en particular, señaló que el canal Juan Pablo II, traslada las aguas desde el segundo anillo, a la altura del Comando de la Policía, hasta un canal entre las radiales 26 y 27 que van a desembocar en la sede de la Sociedad Española. 

Demattei dice: “El canal no tiene revestimiento, es una zanja que hicieron para que corran las aguas pero que ahora es un problema para nosotros”; mientras que Arauco explica que se está trabajando desde donde vendría a ser la desembocadura revistiendo el canal, con una obra similar a la que se está haciendo en el canal Cotoca, con gaviones, para que las copiosas lluvias no lo destruyan. Esa obra se comenzó desde atrás y debe retroceder hasta el séptimo anillo (la zona en cuestión), pero allí se topan, dice, con el problema de que no hay el suficiente espacio que se necesita para el canal. “Las construcciones de condominios proliferaron y abarcaron el espacio que debería ser para el desague”, acota. ¿Qué solución habría?, construirlo de forma subterránea, pero el gasto sería mucho mayor. Y lo que no hay es recursos para gastar.




Así quedan las calles de la zona

Recordó que Santa Cruz tiene un plan de canalización que requiere $us 900 millones pero que no se cuenta con esos recursos, mucho menos en la actual situación de pandemia.

Lo que se espera, dice, es que una vez se flexibilice la cuarentena, las empresas que realizan reparación de los canales terminen las obras que se paralizaron debido a las restricciones. 

Mientras tanto, Demattei dice que los vecinos deben rezar para que no caiga otra lluvia de las dimensiones de la del lunes y vuelva a anegar sus hogares.