Escucha esta nota aquí

El jefe de seguridad de Ciudad de México, Omar García Harfuch, acusó a un poderoso cartel del narcotráfico del atentado que sufrió hoy y en el que murieron dos de sus escoltas y una transeúnte.

"Esta mañana fuimos cobardemente atacados por el CJNG (Cartel Jalisco Nueva Generación), dos compañeros y amigos míos perdieron la vida, tengo tres impactos de bala y varias esquirlas", señaló el funcionario en su cuenta de Twitter desde el hospital donde, según se informó previamente, ya está "fuera de peligro".

 El funcionario se encuentra “fuera de peligro”, según la alcaldesa del capital mexicana, quien agregó que hay fallecidos y varias personas resultaron detenidas.

"Hubo un atentado al secretario de Seguridad Pública de la Ciudad de México (...) el informe preliminar habla que el jefe de seguridad pública está herido", informó el presidente mexicano hoy en rueda de prensa.

La alcaldesa de la capital mexicana, Claudia Sheinbaum, escribió, por su parte, a través de su cuenta de Twitter que el funcionario se encuentra "fuera de peligro" y es atendido en un hospital.

Sheinbaum detalló que al atentado ocurrió aproximadamente a las 6h38 locales y que "hubo fallecidos y varios detenidos", sin precisar el número, y agregó que las autoridades están investigando el incidente.

"Estamos recabando información y ofreceré conferencia de prensa más tarde. Estoy en coordinación con Guardia Nacional, tomando las medidas necesarias para garantizar la seguridad en la Ciudad", añadió la alcaldesa en la red social.

López Obrador afirmó, por su parte, que la agresión contra el jefe de seguridad "tiene que ver sin duda con el trabajo que se está llevando a cabo a para garantizar la paz y la tranquilidad tanto en la Ciudad de México como en el país".

En la Zona Metropolitana del Valle de México, conformada por Ciudad de México y su vasta zona conurbada, operan unos seis grupos del crimen organizado, dijo este jueves el secretario de Defensa Nacional Luis Crescencio Sandoval.

Pese a la creciente violencia criminal que golpea a México desde hace más de una década, la capital mantiene relativa calma con respecto a otras zonas del país, donde el crimen organizado tiene mayor influencia y actúa con mayor impunidad.