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Para absorber la acumulación de cientos de miles de juicios pendientes, agravada por la pandemia, el gobierno británico planea prescindir de los jurados populares para algunos procesos, una propuesta que ha causado revuelo.

En el Reino Unido los crímenes (asesinatos, violaciones) son juzgados por un jurado compuesto por 12 ciudadanos elegidos por sorteo. Los delitos menores van directamente a los magistrados.

En cambio, los delitos graves, como el robo o el tráfico de drogas, pueden pasar ante cualquiera de las dos instancias.

Es para estos últimos casos que el ministro de Justicia, Robert Buckland, estimó el martes ante el Parlamento que podría ser conveniente "como último recurso" prescindir del jurado. Dijo que estaba "obligado" a examinar "todas las posibilidades" frente a "una situación sin precedentes".

La propuesta ha provocado críticas en toda la clase política, así como en el mundo legal, que denuncia el efecto de los recortes presupuestarios de los últimos años más que el nuevo coronavirus.

Esta situación "transformaría el rostro de la justicia para peor", dijo la presidenta de la Asociación de Abogados Criminales, Caroline Goodwin, en una carta abierta, que defiende firmemente el mecanismo que prevé la justicia "dictada por un miembro ordinario del sociedad".

"El sistema de jurado no está roto, no necesita ser reparado", agregó. "Lo que necesitamos resucitar es la voluntad del gobierno de invertir" en la justicia.

Difícil distanciamiento 

Según el Departamento de Justicia, alrededor de 525.000 casos están pendientes en los tribunales ingleses, la gran mayoría de los cuales son anteriores a la epidemia de covid-19.

Para Ian Burnett, el más alto magistrado de Inglaterra y Gales, esto es resultado de "años y años" de financiación insuficiente que "ahora se están volviendo contra nosotros".

La situación se ha deteriorado aún más con la pandemia, ya que el cierre de algunos tribunales, el personal enfermo y las nuevas reglas de distanciamiento físico han requerido una reorganización masiva y el aplazamiento de numerosos juicios.

Según el ministro, la situación "ahora está mejorando rápidamente" con la reapertura de los tribunales.

Pero los juicios con jurado siguen siendo la parte "más difícil" de reanudar, advirtió Susan Acland-Hood, directora general de la administración judicial.

Para cumplir con las reglas de distanciamiento físico algunos edificios se han transformado en tribunales temporales y el número de miembros del jurado podría, en algunos casos, reducirse de doce a siete personas, como ya se había hecho durante la Segunda Guerra Mundial.

Pero según Buckland eso no sería suficiente para compensar la demora antes de Pascua de 2021, como le gustaría al gobierno. De ahí su propuesta, que constituiría "el equilibrio correcto" entre un sistema judicial "justo, libre y justo" y los "medios para superar esta crisis particular".

Jueces "no representativos" 

En oposición a este cambio, la abogada Joanna Hardy explica que los jueces están lejos de ser "representativos de las diversas comunidades a las que sirven", y destaca que solo el 4% de los jueces pertenecían a minorías étnicas en 2019 y que el 84% tenía más 50 años de edad.

"La selección aleatoria de 12 ciudadanos nunca será una mezcla representativa perfecta, pero siempre será mejor", dijo a AFP.

Para mantener este sistema, la oposición laborista ha propuesto aumentar el número de locales no utilizados convertidos en tribunales, pero Acland-Hood dijo que sería necesario encontrar alrededor de 200 lugares adicionales para compensar la demora.

La propuesta del ministro encontró, sin embargo, algo de apoyo en el mundo legal.

El juez Ian Burnett consideró que la idea "merecía ser tenida en cuenta", y destacó la presencia habitual de dos voluntarios laicos con cada juez por delitos.

Para la expresidenta de la Corte Suprema Brenda Hale, entrevistada por la BBC, la pandemia le ha dado a Reino Unido la oportunidad de "pensar por qué y bajo qué circunstancias necesitamos un juicio con jurado".