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Mientras transcurren las jornadas de rastrillaje, los voluntarios que están realizando esta acción se han encontrado con diversas situaciones, como la de familias que no han querido ser atendidas e informando, a través de carteles pegados afuera de su casa de que en ese domicilio se encuentran bien.

"La gente está malinformada, está asustada y no quieren salir de sus casas. Estamos prestando un servicio a la sociedad, pero algunas personas no nos permiten hacer un buen trabajo. Esperemos que la gente entienda y se haga registrar para saber cuántos infectados hay, cuántos recuperados y cuántos sanos", explicó Jaime Humaday, uno de los coordinadores de las brigadas médicas.

El voluntario explicó que el control realizado por el municipio, se realiza junto con militares, médicos, voluntarios y juntas vecinales, pero que algunas rechazan la ayuda el servicio.

"Después de algunos días nos llaman para una emergencia en las mismas casas que negaron esa visita, pero ya no se pueden salvar porque están estado critico y luego hacen paro", lamentó.

Humaday indicó que, si bien han encontrado varios de estos avisos, ellos insisten para ver la situación e informar, dado el caso, que están fuera de peligro.