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El rechazo permanente del ascenso de los generales en el Senado tiene un alto ingrediente político, revelaron hoy jefes militares que se contactaron con EL DEBER, porque en su criterio no figuran los jefes militares que eran afines al gobierno de Evo Morales. Mientras, en el Senado señalan que las nóminas fueron modificadas desde el mes de noviembre, cuando el país vivía en conflicto.

“No fue un proceso de ahora, esto viene de hace años, no se olvide que el MAS construyó muchos institutos militares y creó cursos a los cuales era obligatorio asistir para acumular puntos en el tiempo y a las regiones donde el MAS tenía fuerte presencia, como el Chapare, Yapacaní o Achacachi, iban los oficiales que querían llegar a los altos mandos y así fue, solo que se truncó todo en noviembre”, relataron dos jefes militares, por separado, quienes accedieron a explicar las razones de este trámite conflictivo en el Legislativo y que ahora está en el TCP.


En el Senado, el vicepresidente, Omar Aguilar, afirmó que este año, como no ocurrió antes, llegaron solo listas y que en los 14 años de gestión del MAS llegaban todos los documentos de los militares que aspiraban a sus ascensos; es decir, todos los cursos que habían realizado y donde prestaron sus servicios.


“Yo presidí la comisión de Defensa por tres años y cada año se enviaban todos los documentos de los militares y nosotros revisábamos desde que eran subtenientes; pero este año, según el informe de la comisión, solo mandaron las listas y modificaron el reglamento de ascensos, por eso se observó el trámite”, indicó Aguilar.


Desmintió que hubiera un criterio político para aprobar esta nómina y dijo desconocer la presencia de oficiales afines al MAS. Reivindicó el trabajo legislativo y el respeto a la institucionalidad.


Pero los militares aseguraron que el más claro ejemplo de la lealtad de algunos uniformados fue el caso del ex comandante de las FFAA,  Williams Kaliman, quien fue comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) en el Chapare y llegó al más alto cargo militar de la mano del aval de los cocaleros precisamente.


También se creó la escuela antiimperialista en Santa Cruz y era parte del currículum haber hecho esos cursos para llegar a capitán. Esos cursos, por supuesto, formaban parte del padrinazgo que buscaban algunos camaradas”, reveló uno de los jefes militares.


El diputado Gonzalo Barrientos aseguró que en los 14 años del MAS se realizó el ascenso de los militares en base al mismo reglamento y los dos que se aplicaban, fueron aprobados por el propio MAS y solo en esta oportunidad cuestionaron ese método de selección.


Aguilar dijo que como nunca, llegaron memoriales de denuncia de irregularidades en la selección, no quiso precisar cuántos documentos recibieron, pero recordó que incluso en Beni se presentaron acciones de amparo de oficiales supuestamente perjudicados.


Consuelo


Para estos militares la carta que dirigió el ministro de Defensa, Fernando López, al actual comandante de las FFAA está dentro de ese contexto, porque observaron que cuando se realiza una comunicación tan delicada, debe existir una misión que le asignan al uniformado, lo que no sucede en este caso y solo realiza una reflexión sobre un supuesto complot orquestado por Evo Morales.


En su carta, el ministro López admite que Morales acomoda a los uniformados que mantienen su lealtad para dividir a las FFAA.


Uno de los jefes militares explicó que los generales perjudicados pueden recurrir al mismo Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) para hacer valer sus derechos. Pero admitió que, de no aprobarse estas nóminas, no habrá ascensos y afectará a la institucionalidad de las FFAA.


El senador Aguilar dijo que este lunes remitirán la acción de inconstitucionalidad ante el TCP y que si esta instancia concede la razón a los militares, tendrán que aceptar esa forma de selección, a través de un reglamento y no de una ley.