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OPINIÓN

La dimensión del milagro

Homero Carvalho Oliva 30/6/2020 03:00

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Hace unos días volví a tener una epifanía que me recordaba que estoy en el buen camino: la municipalidad de Lima, Perú, y el Festival internacional de poesía que dirige el poeta peruano Harold Alva, publicaron una antología poética que reúne a algunos poemas de varios de mis poemarios. Titulé a esa selección personal Dimensión del milagro porque según la poeta chilena María Alicia Pino es allí donde me suceden las cosas maravillosas desde que, hace años, decidí alejarme de cierta gente y busqué llenar el vacío que sentía ayudando al prójimo, especialmente a jóvenes escritores como recompensa por lo que otros escritores hicieron por mí en el pasado.

Al inicio de esta cuarentena una madrugada desperté a la hora del conticinio, esa hora en la que todo está en silencio y una voz dentro mío me pidió que me despoje de los reconocimientos, premios y distinciones que he recibido, porque eran una carga pesada para el viaje cósmico y así lo hice, busqué un cajón, el más grande y guardé estatuillas, trofeos, pergaminos, diplomas y premios; los había de todos los tamaños y formas, en diversos materiales ya sean plásticos, madera, bronce, mármol y vidrio; mientras lo hacía hice un repaso de mis actividades culturales y de la bondad de la gente e instituciones que me los otorgaron: les agradecí nuevamente a cada uno de ellos porque, en su momento, significaron mucho para mí, levantaron mi autoestima; luego les expliqué en voz alta, para que la brisa leve mis palabras, que ya habían cumplido su misión conmigo y que mi espíritu necesitaba liberarse de esa carga que encadenaba mi ego con la vanidad. Me sentí libre.

Puedo dar fe que en estos cien días de aislamiento voluntario la vida y/o la Divinidad me han concedido muchos dones; “estás cosechando lo que sembraste”, escriben mis lectores en las redes sociales. He conocido virtualmente personas estupendas, he consolidado amistades y cariños con seres fascinantes, sabios y talentosos; me han publicado libros en algunas de las mejores editoriales de Argentina y Perú; mis poemas y cuentos se difunden en revistas y suplementos literarios de todo el mundo y en muchos idiomas; estoy siguiendo el camino que la literatura me ha trazado, porque creo que mi destino es el de mis palabras y por eso trato de convocar a las necesarias e imprescindibles. Mientras tanto, porque aún falta mucho por recorrer, intento vivir en paz conmigo mismo y con el resto de la humanidad. Me he apropiado de mi espacio, he encontrado mis raíces y una renovada melodía me despierta por las mañanas, ahora sé que pertenezco a los que me aman. Las palabras fueron el viaje y la poesía el retorno.