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Angela Merkel y Emmanuel Macron exhortaron ayer a los países europeos, en particular a los "frugales", a alcanzar en la cumbre europea de julio un acuerdo para reactivar la Unión Europea (UE), debilitada por la pandemia de coronavirus.

"Nos enfrentamos a desafíos económicos que no habíamos vivido desde hace décadas, y seguramente en toda la Historia", lanzó la canciller alemana, que recibió al presidente francés en el palacio de Meseberg, cerca de Berlín, en vísperas de que Alemania asuma la presidencia rotatoria de la UE, que se anuncia decisiva.

"Esperamos encontrar una solución (a partir del consejo europeo del 17 y 18 de julio), incluso si el camino aún es largo", declaró la dirigente durante una conferencia de prensa conjunta.

Se tratará de la primera cumbre física desde que se impusieron las medidas de confinamiento en marzo para hacer frente a la pandemia de coronavirus, que han hundido a la economía del Viejo Continente en una recesión histórica.

La cumbre abordará la adopción del plan de reactivación de 750.000 millones de euros propuesto por la Comisión Europea.

El tándem franco-alemán había promovido un plan de 500.000 millones de euros financiado con emisión de deuda mutualizada. Un giro de 180 grados de la dirigente alemana, quien se mostró intransigente con Grecia cuando estuvo al borde de la bancarrota en 2011.