Escucha esta nota aquí

El hashtag os políticos só pensam no poder (#los políticos solo piensan en el poder) que se hizo viral en Brasil, a consecuencia de la disputa entre el presidente de ese país, Jair Bolsonaro, con algunos gobernadores, incluyendo al del poderoso estado de San Pablo, Joao Doria, por la aplicación de la cuarentena para intentar contener la expansión de la pandemia del coronavirus, también se puede ajustar a Bolivia.

La pugna en territorio boliviano se produce por las posiciones divergentes que surgen entre los candidatos de los diferentes frentes políticos por la conveniencia o no de celebrar las elecciones generales el próximo 6 de septiembre, en medio de la crisis sanitaria provocada por el Covid-19.

De acuerdo con proyecciones de las autoridades sanitarias, para septiembre se estima que en Bolivia existan más de 130.000 personas afectadas por el coronavirus, situación que impedirá la presencia masiva de ciudadanos en los recintos de votación.

A pesar de la advertencia, la presidenta transitoria y candidata a la jefatura de Estado por la alianza Juntos, Jeanine Áñez, promulgó la ley que convoca a elecciones para el 6 de septiembre después de sostener una reunión con el titular del Tribunal Supremo Electoral, Salvador Romero.

De acuerdo con las cifras oficiales suministradas por el Ministerio de Salud, hasta el 29 de junio, en Bolivia estaban confirmados 32.125 casos de coronavirus y 1.071 personas fallecidas por causa del Covid-19.

“La Asamblea Legislativa, controlada por el MAS, ha aprobado la ley para las elecciones del 6 de septiembre. He recibido presiones del MAS, de Carlos Mesa (candidato presidencial de Comunidad Ciudadana) y de otros políticos para ir a elecciones”, escribió días atrás en su cuenta de Twitter la presidenta Áñez.

Desde Argentina, Evo Morales posteó en sus redes sociales: “Con fecha fijada, corresponde, ahora a los órganos del Estado garantizar elecciones limpias y transparentes, preservando la salud y el derecho a una participación sin persecuciones políticas”.

Este mismo lunes, Carlos Mesa declaró en los medios de comunicación que la convocatoria a elecciones es de entera responsabilidad de la presidenta y de otras autoridades de Estado, por lo tanto, también deben responder por la salud del pueblo boliviano que acudirá a sufragar en medio de la pandemia del coronavirus.

En criterio de Enrique Bruno, de Creemos, lamentablemente los candidatos y sus agrupaciones políticas anteponen sus intereses, en base a cálculos electorales y del resultado de sus encuestas, antes de pensar en la salud del pueblo boliviano.

Bruno, que a comienzos de año renunció a la dirección del Centro de Operaciones de Emergencias Departamental (COED) para dedicarse a la campaña presidencial de Luis Fernando Camacho (Creemos), afirmó que las decisiones asumidas por el Gobierno y sus adversarios responden a intereses políticos y no a criterios técnicos ni científicos, como se requieren en estos momentos de crisis sanitaria.

Dilema

A decir del abogado constitucionalista y exparlamentario Luis Vásquez Villamor, Bolivia enfrenta un falso dilema entre ejercer el derecho a votar en los comicios del 6 de septiembre, o de preservar la vida y evitar el contagio por el coronavirus.

Aseguró que en el Tribunal Supremo Electoral fijó la posición que garantizar la salud y la vida de los bolivianos es un derecho fundamental, tal y como lo establece la Constitución Política del Estado, por lo tanto, las elecciones podían esperar, afirmó Vásquez, que forma parte del entorno de Jorge Quiroga, candidato presidencial de Alianza 21.

Por su lado, el jefe nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud, Virgilio Prieto, no descarta que se produzca una tercera postergación de las elecciones generales por causa del aumento de los casos de personas infectadas por el virus.

A juicio del especialista en salud, el colapso del sistema hospitalario en el país y el aumento de personas fallecidas influirá para que se analice la postergación de los comicios. Inicialmente, la fecha estaba prevista para el 3 de mayo, luego fueron postergadas para el 2 de agosto y ahora están fijadas para el 6 de septiembre.

Santa Cruz es el departamento con más casos confirmados de coronavirus en el país, con 18.211 casos hasta el 29 de junio. Sin embargo, la alcaldesa de la capital cruceña, Angélica Sosa, advirtió que el número de infectados es superior a lo que se informa oficialmente.