Escucha esta nota aquí

Tres presidentes y cinco vicepresidentes pasaron por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en los últimos siete meses. Los especialistas en hidrocarburos consideran que el sector precisa estabilidad para llevar adelante las políticas que garanticen los ingresos, pero también la reposición del gas. Las exportaciones representan el 32% de las ventas totales del país, que en 2019 alcanzaron los $us 2.797 millones. El ministro de Hidrocarburos, Víctor Hugo Zamora, habla sobre la situación en YPFB y los planes para impulsar el negocio y concretar nuevos mercados internacionales.

-¿Cómo evalúa las gestiones de los ejecutivos de YPFB?

Pasaron varios presidentes por YPFB. Uno tiene la esperanza de que esas autoridades van a responder a una línea de confianza que permita caminar por una ruta definida de eficiencia y, especialmente, de transparencia.

Tuvimos ya tres presidentes en Yacimientos, dos de ellos terminaron su gestión por algunos errores que cometieron en el ejercicio de la función pública. Lo que corresponde es, precisamente, tomar las decisiones para continuar con el funcionamiento institucional.

-¿Es necesario un reajuste en la estructura de la estatal?

Lo mejor para Yacimientos es hablar de la institucionalización y tomamos acciones: el directorio está ahora presidido por el Ministerio, después de un análisis de una ley existente, y que tiene un funcionamiento con un rol de definición de políticas y de fiscalización de las acciones de YPFB.

A partir de ahí existe un control corporativo de la gestión, pero lo que se necesita hacer es modificar esos estatutos del directorio, donde se ejerza mayor control sobre las decisiones ejecutivas de YPFB. Esto significa que todas esas decisiones, que eran simplemente atribuciones de un ejecutivo de YPFB, ahora deberán ser consultadas al directorio para evitar que las arbitrariedades, errores o malas decisiones afecten las políticas de Estado.

-Entonces, ¿ahora decidirá el directorio?

Antes era legal que un ejecutivo tome decisiones y después de tomarlas el directorio simplemente las conocía. Desde ahora, antes de tomar una decisión, el directorio la conocerá para ser asumida posteriormente. Esto dará mayor seguridad y garantía sobre las decisiones ejecutivas de una empresa tan importante como es YPFB.

-¿A qué obedece el cambio?

Estamos profundizando la institucionalización de Yacimientos, ya que no puede continuar la decisión en manos de interinatos y que éstos decidan sobre las gerencias de una manera aislada y solo bajo un criterio personal ejecutivo que, obviamente, genera inestabilidad dentro de los procesos de administración interna, porque quien entra a presidir YPFB cambia a los gerentes a criterio y discrecionalidad interna.

Tomamos una decisión y recomendamos a nuestra máxima autoridad ejecutiva del Estado que, en un tiempo prudente, se empiece un proceso de institucionalización de las unidades operativas y subsidiarias, bajo criterios meritocráticos y de calificación competitiva.

Este accionar es un legado para que en un futuro no existan movimientos permanentes que generen cierta susceptibilidad de acomodos políticos y no de criterios técnicos en función de capacidad y meritocracia.

-¿Con qué criterio se manejó Yacimientos?

Nosotros no podemos calificar o evaluar gestiones, porque no está en nuestra función emitir juicios de valor, ya que existen gestiones que incluso están siendo investigadas, auditadas y que seguro en su momento se dirá cuáles fueron los criterios con los que se manejó la empresa. Actualmente, existe la garantía de que hay una transversal de transparencia muy sólida, que es la que se nos encomendó.

-¿Cómo impacta el escenario preelectoral?

En un momento electoral, algunos actores aprovechan para desinformar y desestabilizar la gestión. Sin embargo, lo que se hace es tomar decisiones urgentes para solucionar, principalmente, problemas de salud y también preservar la estabilidad institucional de nuestras empresas estratégicas, que en muchos casos se ven amenazadas por intereses económicos. Mucha gente se acerca a Yacimientos no para buscar la gestión, sino porque hay intereses económicos que están detrás de ese negocio.

Hay que estar muy atentos porque existen grandes intereses detrás del negocio que se encuentra en Yacimientos.

-¿Qué otros mercados pueden abrirse en esta coyuntura?

La actual coyuntura nos indica que mercados de contrato de venta interrumpible pueden ser una alternativa, pero los contratos a mediano plazo deberán esperar un corto tiempo para evaluar nuestra disponibilidad de recursos y observar efectos estructurales en el mercado mundial de gas, a fin de evaluar un precio que sea favorable para Bolivia.

-¿YPFB negocia con compradores brasileños?

Hay bastante demanda por el lado brasileño. Muchos actores buscan constituirse en consumidores directos y otros en cargadores. Se cuenta con el interés de compra de gas de fábricas de cerámica y vidrios, termoeléctricas y hasta empresas de fertilizantes; sin embargo, y como se dijo anteriormente, estos mercados requieren de un análisis post coyuntura para definir condiciones claras en precios y volúmenes.

- Ha caído la demanda, ¿sigue el gas boliviano con un rol importante en la región?

Sí, Bolivia es un jugador importante y tenemos infraestructura con ambos mercados. En Brasil observamos que el GNL cuenta con una presencia cada vez más importante en ese mercado. Será fundamental mantener la competitividad de nuestro gas. La misma situación sucede en la Argentina con otros proyectos como Neuquén, que juega un rol fundamental en el mercado, y las inversiones en este campo no son ajenas a efectos mundiales.

- ¿Modificará la Ley 3058 de Hidrocarburos que no logró impulsar las inversiones?

Es parte de una nueva ruta crítica la aprobación de una nueva ley de hidrocarburos. No es que no funciona la ley, la misma está vigente desde 2005 y requiere una actualización, no solo desde el ámbito legal; sino también responder a los preceptos constitucionales, y adecuarse a la dinámica y perspectiva del sector para los próximos 15 a 20 años. La norma deberá plasmar el marco jurídico para la internacionalización de YPFB en toda la cadena productiva, y contemplar los lineamientos de la industrialización.

- En este tiempo, ¿qué medidas concretas surgieron desde el Ministerio de Hidrocarburos en favor del sector?

La ‘octava adenda’ con Petrobras es uno de los elementos más importantes de nuestra gestión. Después de 20 años consolidamos una adenda satisfactoria para Bolivia que estabiliza volúmenes, precios y garantiza ingresos para evitar complicar nuestra propia producción. Antes se nominaban volúmenes muy variables de un día para otro y esa inestabilidad perjudicaba la operación de los propios pozos.

-El sector está en decadencia, ¿cómo lo reactivarán?

Estamos reestructurando los hidrocarburos a través de decisiones político-administrativas muy fuertes que garantizarán ingresos.

Nuestro Gobierno dejará una agenda sobre las actividades que la próxima administración de turno deberá encarar a fin de reactivar la actividad en el sector. Entregaremos en agosto un documento que defina todas estas líneas.

La agenda llega en un momento importante para encarar la nueva visión del Estado sobre las inversiones con respecto a los hidrocarburos. De esta manera se busca gestionar la creación de soluciones a la crisis energética que afectan a todo el mundo.

- ¿Y el rol de YPFB en la mencionada agenda?

Estamos reorganizando y reestructurando Yacimientos, además de comprimir esa estructura institucional, que en este momento se encuentra completamente desubicada de la realidad económica que está viviendo el país y la propia economía de YPFB.

Estamos en proceso de reestructuración de Yacimientos para convertirla en una institución más eficiente, pero además con una visión institucional que evite que esos cambios permanentes generen inestabilidad.

- El consumo de combustibles bajó, pero ¿hay planes para importar menos?

Sí, bajamos drásticamente los volúmenes de importación y también estabilizamos la producción interna. Además, ordenamos los procesos de importación de combustibles, que antes eran completamente desordenados y arbitrarios y mostraban que había un interés económico y prebendal.

Nos encargamos de desterrar una práctica de obligatoriedad para que se realicen contrataciones directas. Modificamos las normas básicas para que ahora sea una opción más, sea la excepción y no la norma; ahora la excepción es la invitación directa.

- ¿Habrá cambios en los procesos de licitación?

A partir de ahora se está trabajando para llevar adelante procedimientos abiertos de licitación pública que permiten competitividad y racionalidad en la contratación principalmente de importación de combustibles, que era uno de los temas que complicaba mucho a la anterior gestión en lo que a transparencia se refiere.

Se evitará las licitaciones directas y por excepción, que era la norma, la costumbre y lo que se hacía con toda normalidad durante la anterior gestión.

Ese es otro logro de esta gestión que tiene que ver con la transparencia y con los procesos abiertos de contrataciones de bienes y servicios para YPFB.

- ¿Hidrocarburos será parte del plan de empleos que proyecta el Gobierno?

La Entidad Ejecutora de Conversión a Gas Natural Vehicular optimiza sus servicios a través de la firma de contratos con talleres. A escala nacional firmó 227 contratos con talleres de conversión y de recalificación, con un promedio de cinco personas empleadas por taller, generando 1.135 empleos directos y 22.700 indirectos.

Además, la entidad prevé que 22.560 beneficiarios darán testimonio de la reactivación económica del autotransporte público y sindicalizado mediante el ahorro que les genera el uso de Gas Natural Vehicular, constituyéndose en un beneficio indirecto para la sociedad boliviana, ya que produce estabilidad en los costos del transporte en todo el país.