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Llegó el invierno y con él algunas molestias y hasta enfermedades. No estamos acostumbrados al frío y muchas veces las defensas del cuerpo no están listas para resistir algunos gérmenes que asoman con las bajas temperaturas. La medicina tradicional ofrece alternativas para combatir algunas dolencias, que muchas veces sin ser muy graves son molestosas, como los resfríos y dolores de garganta.

Una de las formas de combatir los efectos de enfermedades respiratorias son los vahos de algunas hierbas medicinales y que en Bolivia son muy populares, que descongestionan las vías respiratorias, ablandan la mucosidad de los bronquios, la garganta e inclusive el oído interno.

Existen varias hierbas y hojas de árboles que se utilizan para los vahos, siendo las más requeridas el eucalipto, la manzanilla, la lavanda y la menta.




Pueden ser utilizadas de manera individual, combinadas o añadiéndole otros ingredientes, como el Mentisán, que es descongestionante.

Cómo hacerlo

Existe una forma tradicional de preparar el vaho, que no es otra cosa que un baño de vapor focalizado, como un pequeño sauna dirigido al rostro. La página web 65ymas.com especializada en medicina tradicional sugiere los siguientes pasos a seguir:

* Poner una olla mediana con agua a hervir (tres a cinco litros).

* Una vez que empiece la ebullición echar las hierbas seleccionadas, siendo lo más aconsejable el eucalipto con manzanilla y una cucharadita de Mentisán.

* Tapar el recipiente y dejarlo reposar por tres minutos.

* Buscar un lugar cómodo de la casa donde se pueda recibir el vaho. Lo más recomendable es el dormitorio, a un lado de la cama, porque después se puede recostar.

* Taparse con una toalla y agacharse en dirección de la olla para recibir el vapor. Hay que tener cuidado porque el agua está caliente.

* Inhalar el vapor que viene con el aroma de las hierbas y el Mentisán. Respirar por la nariz y por la boca, para que ingrese a las vías respiratorias. Este proceso debe durar entre 10 a 15 minutos.

* Los vahos se pueden hacer una o dos veces por día. Cuando termina el proceso se debe secar el rostro y quedarse en el lugar por lo menos 20 minutos. Se lo puede repetir de tres a cinco días más.