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Sobre su cama y rodeada de sus once hijos, así encontró la muerte la madrugada de este lunes a Wilma C. una mujer que peregrinó durante días en busca de atención médica, pero que al recibir la respuesta de 'que no había espacio' optó por retornar a su hogar. Ella murió con síntomas de Covid-19.

Su familia y vecinos piden ayuda a las autoridades para darle sepultura teniendo en cuenta la complejidad de su caso, pues falleció en su domicilio. Su esposo, que es albañil, y su hijo mayor llamaron durante todo el día a la Felcc y al Servicio Departamental de Salud (Sedes) para que les brinden asistencia pues no sabían cómo proceder.

Wilma presentó todos los síntomas de la enfermedad que ha cobrado la vida de más de 1.000 personas en el país. "Primero tenía tos, luego una fiebre y después ya no podía respirar. Ella fue al centro pero como no la atendieron se tuvo que volver a su casa", contó a EL DEBER Viviana Soliz, vecina de la difunta que lamentó la situación e indicó que los dolientes son de escasos recursos y quien quiera colaborar con algún donativo se puede contactar al número de teléfono 65043527

Ya por la tarde, Dagner Montalván, responsable de protocolo y manejo de cadáveres Covid-19 del Sedes, se contactó con la familia brindándole todo el asesoramiento para que puedan optar por la inhumación (entierro) o la cremación teniendo en cuenta que este último servicio es ahora gratuito gracias a las gestiones conjuntas entre la Gobernación y el municipio.

Montalván recordó que lo primero que se debe hacer en este tipo de situaciones es llamar a la Policía para que emita un informe sobre el fallecimiento de la persona y descartar cualquier causa violenta.

En el caso de que no hubiera un médico que pueda certificar el deceso, el Sedes puede facilitar el trámite para que un profesional forense emita un certificado de defunción. El número 168 está habilitado las 24 horas del día para que la ciudadanía haga conocer este tipo de situaciones y una vez reportado, se pueda proceder para evitar que el cadáver permanezca un tiempo prolongado en el interior de una vivienda.