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OPINIÓN

Están dispuestos a dinamitar la patria

Álvaro Puente 1/7/2020 03:00

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Cuando la población se levantó exigiendo la renuncia de Evo Morales, la reacción instintiva del presidente fue ordenar furioso a sus partidarios que cercaran las ciudades para doblegar por hambre a la gente. Gracias a Dios no pasó mucho. Era muy grande la mayoría rebelde para que sus seguidores se atrevieran a provocar. Al contrario, las órdenes de cercos y de hambre se convirtieron en juicios contra él e hicieron al dictador perder asilos y apoyos internacionales. Tuvo que callar. Pero, como siempre, Evo no cambió de parecer, ni de actitud. Continuó y continúa empecinado en que el poder es suyo y para siempre.

Ya no llama en secreto a grupos que le obedecen. Ya no lo hace por teléfonos personales, que lo delatan. Ahora da órdenes al Parlamento, a su Parlamento. Así maneja el país sin que nadie pueda decir nada.

Después del cambio de presidente, los parlamentarios del MAS estaban maravillados. Habían descubierto un mundo impensado. Ahora en las cámaras podían pensar y proponer, como nunca se lo habían permitido. Pues, pasó su tiempo. El partido ha vuelto a ponerles claras las condiciones y la obediencia.
Así estamos, con un Parlamento dispuesto a obedecer a su líder, aunque para ello tenga que destruir la democracia y la patria. Así estamos, con un parlamento que ha decidido conducir el país por encima de todos los poderes y de toda inteligencia. Frenan las decisiones nuevas y las posibles. Destruyen los cambios antes de que nazcan. Matan las esperanzas de la nueva sociedad, que nos llevaron a la calle en los maravillosos días de octubre y noviembre pasados.

Es el Parlamento que se desesperaba por promulgar la ley que hiciera a Evo Morales inmune a la ley y a la justicia. Es el Parlamento que prohibió que se aumentara el presupuesto de salud al 10%. Es el Parlamento que fijó fechas de elecciones para hacer imposible toda campaña electoral. Es el Parlamento que tiene bloqueados los ascensos en las FFAA. Es el Parlamento que acaba de aprobar su ley de excepción para proteger sus desmanes y revueltas. Es el mismo Parlamento que, en plena amenaza de muerte del covid, cierra con candado la puerta a donaciones y créditos y guarda la llave en el bolsillo del MAS.

¿Usted qué opina? Nos quedamos a medio camino. Paralizamos el país porque era imperioso terminar con la arbitraria tiranía de Evo, con el saqueo y despilfarro irresponsable. Cuando renunció hicimos fiesta y empezamos a soñar con la Bolivia que no demoró ni un día en renacer. Pero nos quedamos cortos. Nos faltó exigir la renuncia también de todo el parlamento que había hecho posible y había bendecido tiranía, despilfarro y estupidez. Nos faltó mantenernos firmes hasta que salieran todos los que destruyeron la patria y la saquearon con Evo.

Nos quedamos cortos y ahí están. Ahora son el brazo armado del tirano. Son el caballo de Troya que ha metido a sus guerreros dentro de la democracia y nos la destruyen desde dentro.

Nos hemos quedado cortos, pero es urgente buscar remedio. Fueron elegidos con las mismas malas artes electorales del MAS. Fueron cómplices y protectores durante los 14 años de delincuencia. Nos quedamos cortos, pero debemos continuar escribiendo la historia