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OPINIÓN

El Diseño y la Arquitectura Pública post cuarentena

1/7/2020 03:00

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Bernardo Romero - Arquitecto
 
¿Pero, qué es un espacio público? Público, viene del latín publĭcus, es aquello que pertenece a toda la sociedad. Por lo que el espacio público es un área diseñada para el uso de todos, para el uso común. Como cualquier noción colectiva, la concepción del espacio público es el fruto de un proceso histórico, que se va mutando conforme el tiempo avanzaba y las circunstancias cambian; además en cada determinado momento histórico, el espacio público tiene valores simbólicos distintos para cada estrato social. Por ejemplo, en la época de la conquista el espacio público era un símbolo de poderío para los conquistadores y en contraposición significaba un lugar de protesta para los conquistados, era una zona con muchas restricciones sociales.

En nuestra sociedad, especialmente en el mundo occidental, hoy en día un espacio público es aquel donde cualquier persona puede transitar libremente y sin restricciones sociales, religiosas o de género; lo que no sucede, por ejemplo, en algunos países de Oriente Medio, donde hombres y mujeres no pueden compartir muchos escenarios públicos.

Ahora que tenemos el concepto de espacio público, volvamos al punto inicial. En base a lo que estamos viviendo por los efectos de la pandemia, el significado de espacio libre y sin restricciones físicas o imaginarias, dentro del espacio público, deberá ser reformado. Como sociedad tendremos que repensar las normativas básicas que éste deberá tener, teniendo en cuenta los aspectos de salubridad social.

Este cambio del imaginario urbano es fundamental para el futuro de nuestros espacios públicos ya que en él tenemos artículos y objetos de uso común como, por ejemplo: los bancos en plazas, parada de autobuses, juegos para niños o gimnasios al aire libre, entre otros. Cada uno de ellos deberá ser rediseñado para que su uso pueda ser lo más seguro posible.

No obstante, los espacios públicos no son los únicos que deberán ser repensados, también tendremos que poner manos a la obra en los espacios público-privados como restaurantes, cines, teatros, transporte, patios de comida, mercados, centros comerciales y otros. Estos tendrán que tener cambios radicales, aunque la pandemia pase, debido a que el imaginario social, urbano y psicológico de las personas no será el mismo al que estaban acostumbrados antes del distanciamiento social. En este grupo me gustaría incluir, de manera especial, a los hospitales, donde los arquitectos deberemos ser totalmente cuidadosos al momento de proponer diseños, tanto en la estructura de los edificios como en los objetos dentro de los mismos; estaríamos hablando de las sillas en las salas de espera, escritorios de recepción, vestidores de empleados y casilleros, etc. además de la redistribución del espacio. En esa línea, los diseños de ambientes tanto para pacientes, trabajadores y visitantes de hospitales, deberán ser profundamente reformulados. Creo que pese a que ya existen normativas de seguridad y reglas para el diseño de estos espacios, se deberá ir más allá...

Hablemos ahora del transporte público. El interior de buses, trenes y aviones, sus espacios y cada uno de sus objetos, deberán ser modificados y reorganizados; al igual que las terminales y aeropuertos. Según los epidemiólogos, estos son los lugares con mayor riesgo de contagio de viruses. 

Creo que estamos en un momento histórico donde gran parte de los espacios públicos están a punto de transformarse para siempre y nosotros estamos a punto de averiguar si podremos adaptarnos a las nuevas circunstancias, no simplemente como diseñadores y arquitectos, sino sobre todo como seres de ocupación urbana.